The evaluation of public policies in Latin America: teaching methods and proposals (Spanish)

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Governing through public policies entails many challenges. Among other, it requires the construction of effective mechanisms for the evaluation of public interventions in a politically pluralistic environment. Therefore, it is essential to train professionals who can master the methods, techniques and interdisciplinary tools necessary to evaluate programs and policy and extract relevant policy recommendations. This document generated by CLEAR Latin America and the InterAmerican Network of Education in Public Administration (INPAE) addresses this challenge.

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La evaluación de políticas públicas en
América Latina: métodos y propuestas
docentes
Alejandra Ríos Cázares
(coordinadora)
CIDE-Centro CLEAR para América Latina-Red Inter-Americana de Educación
en Administración Pública
1° Edición, 2014
Ríos Cázares, Alejandra
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas
docentes
D.R. Centro de Investigación y Docencia Económicas A.C.
Carretera México- Toluca 3655, Col. Lomas de Santa Fe,
C.P. 01210, Delegación Álvaro Obregón, Distrito Federal, México
Se prohíbe la reproducción parcial o total sea cual fuere el medio, sin la
anuencia por escrito del titular de los derechos.
ISBN: 978-607-7843-99-3
Editado e impreso en México.
Los autores son los únicos responsables de las opiniones y los datos contenidos
en este documento. Éstos no representan los puntos de vista del CIDE, del
Centro CLEAR para América Latina ni de la Red INPAE como instituciones.
Índice
Presentación
Alejandra Ríos Cázares
Introducción: la enseñanza de la evaluación de
políticas públicas
David Arellano Gault
1. Enseñanza e investigación sobre políticas
públicas en Jalisco
Nancy García-Vázquez
Antonio Ruiz-Porras
2. Reconstruyendo el camino: reflexiones sobre la
creación de la Maestría en Monitoreo y Evaluación
de Políticas Públicas
Cristina Díaz
Guillermina Curti
3. Evaluación de políticas públicas y Gestión por
Resultados: el reto de las administraciones públicas
Violeta Pallavicini
7
5
13
33
49
4. Experiencias de Aprendizaje y Servicio en
la formación de futuros servidores públicos: la
experiencia de la Escuela de Gobierno y Gestión Pública
de la Universidad de Chile
Paulina Vergara Saavedra
Juan Pablo Araya
Cristian Pliscoff
Bibliografía
65
79
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 5
Presentación
Alejandra Ríos Cázares1
La Red Inter-Americana de Educación en Administración Pública (INPAE
por sus siglas en inglés) y el Centro para el Aprendizaje en Evaluación y
Resultados para América Latina (Centro CLEAR para América Latina) firmaron
un convenio de colaboración en el año 2013 con la finalidad de fomentar
el desarrollo de innovaciones educativas y curriculares que fortalezcan la
inclusión de la evaluación de las políticas públicas en el quehacer cotidiano
de los gobiernos, de los académicos y de la ciudadanía en general.
En este marco, la Red INPAE y el Centro CLEAR para América Latina
convocaron a múltiples académicos a presentar trabajos sobre propuestas
docentes enfocadas en la enseñanza de la evaluación de políticas públicas.
Los documentos se expusieron y se discutieron en el panel “Evaluación de
políticas públicas en las Américas: teoría, métodos y aproximaciones éticas.
Propuestas docentes” dentro de la IX Conferencia INPAE 2013. Enseñanza y
pedagogía de la gestión de políticas públicas: desafíos y actualidad para un nuevo
servicio público. Ésta tuvo lugar en las instalaciones de la Universidad de Chile.
Así, los artículos que componen este documento presentan perspectivas y
propuestas que, además de abordar innovaciones curriculares, reflejan los
contrastes que existen en la región. La introducción del Dr. David Arellano
contextualiza los capítulos y completa este volumen.
Este documento es el primero que ha resultado de la cooperación entre la
Red INPAE y el Centro CLEAR para América Latina. En el futuro cercano, se
sumarán más publicaciones para formar una colección que –se espera– sea
de relevancia para los estudiosos y para la gente interesada en la evaluación
de políticas públicas.
1 Es Directora Ejecutiva de la Secretaría de la Red INPAE y profesora-investigadora de la División de Administración
Pública del CIDE.

La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 7
Introducción: la enseñanza de la
evaluación de políticas públicas
David Arellano Gault1
El estudio de las políticas públicas en la región es un campo en crecimiento.
El fortalecimiento de las democracias en América Latina implica, entre
muchos otros retos, construir gobiernos e instituciones capaces de resolver
problemas públicos urgentes en un contexto plural y de competencia
política. Es así que las políticas públicas entran en cuestión, pues son más
que un instrumento técnico: hacen indispensable la consideración de un
proceso colectivo de deliberación, discusión y legitimación de los problemas
a resolver y las soluciones a intentar. En efecto, la política pública, en su
estricto sentido, es un proceso de construcción deliberativo y técnico al
mismo tiempo. Por un lado, sólo en una democracia se parte del supuesto de
que, gracias a la inexistencia de un monopolio de la verdad, la pluralidad y el
conflicto de visiones y valores son inevitables. Por tanto, la definición misma
de lo que es un problema público está a discusión. No es exclusivamente a
través de instrumentos técnicos que un problema público puede definirse
y, por tanto, resolverse. Con ello, la deliberación y la discusión son partes
intrínsecas de la política pública. Por otro lado, se espera que este carácter
de confrontación y de discusión se sustente en buena medida en datos, en
evidencias y en argumentos explícitos que justifiquen, expliquen y legitimen
la motivación de las opciones y las decisiones propuestas para enfrentar un
problema público. En la arena de la política pública, se debate y se discute,
pero se espera que también se decida y se actúe en consecuencia, con una
intención explícita y con mecanismos que incrementen la probabilidad de
que se resuelvan los problemas definidos. En la región, después de décadas
de gobiernos autoritarios y cerrados, se disfruta de un grupo de gobiernos
necesitados de una actuación eficaz y legítima en un entorno democrático
1 Es profesor-investigador y director de la División de Administración Pública del Centro de Investigación y
Docencia Económicas (CIDE).
8 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
y, por tanto, conflictivo, plural (social y políticamente) y con disidencias
cotidianas. De ahí la importancia de transitar desde decisiones unilaterales
de gobierno hacia decisiones de política pública en democracia.2
Gobernar por políticas públicas es todo un reto. Implica gobiernos
capaces de actuar, sin duda. Asimismo, deben tener las herramientas para
construir redes, vinculaciones, estrategias de comunicación, y estructuras
de deliberación efectivas y técnicamente sostenibles. Requiere, por tanto,
mecanismos para evaluar constantemente sus actividades, en un ambiente
político plural propio de la competencia democrática (es decir, con una
ausencia de consenso cotidiana).
La compilación de textos que encontramos en este documento es el
resultado de un esfuerzo colectivo que ha mantenido como denominador
común la preocupación de construir –y en su momento consolidar– un
campo de estudio capaz de mantener y desarrollar el enlace bidireccional
entre la academia y el sector público. Los cuatro ensayos reunidos,
aunque son heterogéneos, manifiestan la importancia de continuar la
producción y la reproducción del conocimiento y de las investigaciones
con aplicación práctica efectiva. Si bien es importante para el estudio
de las políticas públicas –y para la democracia en general– preservar
la relación entre el proceso de toma de decisiones gubernamental y los
académicos y profesionales de este campo, ello no será posible sin que
medie un énfasis y un rigor especiales en el proceso de educación de
los futuros investigadores y funcionarios de la administración pública.
La labor del estudio de las políticas públicas no sólo requiere buenas
intenciones; además, es obligatoria la adquisición de métodos, técnicas
e instrumentos interdisciplinarios para la definición de recomendaciones
consistentes entre la teoría y lo empírico.
Este documento es un primer esfuerzo de diálogo académico y de
difusión de experiencias de la Red Inter-Americana de Educación en
Administración Pública (INPAE por sus siglas en inglés) que, a diez años
de su fundación, aún es coherente con los compromisos enarbolados
en su origen: fortalecer las capacidades estratégicas y la formulación
de políticas públicas; propugnar por el interés en la educación en
administración pública dentro de la región; y compartir internacionalmente
información, conocimiento y experiencias sobre la enseñanza, el servicio y
la investigación de la administración pública y del estudio de las políticas
públicas. Esto último lo concibe como un eje articulador entre la ciencia y
el sector público.
2 Véase Arellano Gault, D. y Blanco, F., “Políticas públicas y democracia”, en IFE Documentos de divulgación,
México, vol. 30, 2013.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 9
Esta publicación tiene un enfoque centrado en la enseñanza de la
evaluación de políticas públicas. Su contexto es el estado actual de los
estudios sobre política y su reciente acercamiento con la administración
pública. Ambas coadyuvan en el proceso de gobierno e implementación de
las mejores decisiones posibles desde el aparato administrativo. Como se
mencionó al inicio de este texto, el crecimiento del estudio de las políticas
públicas ha conseguido un nivel de desarrollo importante. Con ello, se ha
tornado primordial cuidar el proceso de evaluación de políticas públicas.
Es cierto que no es posible establecer una primacía ni un ordenamiento
prioritario entre las etapas-procesos que componen el ciclo de las políticas
públicas conforme a su influencia en el resultado y en el efecto final de las
decisiones llevadas a cabo. Sin embargo, es factible establecer, por lo menos
cognitivamente, por qué es relevante concentrarse en la fase de evaluación en
este punto del desarrollo de la disciplina.
Pese a la relativa juventud del estudio de las políticas públicas en la
región hemisférica que va desde Tijuana hasta Tierra de Fuego, hoy es factible
reconocer el amplio interés que este campo ha suscitado y promovido tanto
en el ámbito público como en la academia. Esta tendencia ha incrementado
paralelamente el involucramiento de la evaluación en la orientación de las
decisiones sobre la hechura de las políticas públicas. Esto ha sucedido con
base en los medios provistos por las ciencias y por la tecnología. Sin embargo,
una vez alcanzada esta primera ola de expansión, de apropiación del lenguaje
y de adopción de los enfoques de este campo (en distintas latitudes), resulta
necesario avanzar a una siguiente etapa de consolidación y de preservación
de esta disciplina. Este siguiente estadio, al que hacemos referencia, requiere
refrendar por qué es ineludible que las democracias recurran a este campo
del conocimiento como medio para sostener, racionalizar, justificar, apoyar y
formular decisiones y soluciones para problemas públicos precisos.
Diversos autores ya han explicado por qué la etapa-proceso de evaluación
es un momento crucial en el ciclo de políticas públicas.3 Sobre este asunto,
basta reiterar que, por un lado, la etapa de evaluación es el momento que
permite, a pesar de la complejidad de la realidad, reconsiderar los métodos, los
indicadores, la coherencia entre insumos y procesos, los supuestos causales
y la hipótesis de cambio de las políticas. Por otro lado, es la instancia que
facilita el reconocimiento de los objetivos efectivamente alcanzados, de los
fracasos e, incluso, de la distancia existente entre los efectos observados y
los deseados. La evaluación es la etapa-proceso capicúa del ciclo de políticas,
es decir, es la oportunidad en que se revisan los errores y los aciertos de una
3 Véanse Bovens, M. et al., “The politics of policy evaluation”, en The Oxford Handbook of Public Policy, Oxford,
Oxford University Press, 2005, pp. 318-333; González, J., “La evaluación de la actividad gubernamental”, en
José Luís Méndez (coord.), Estado, Gobierno y Políticas Públicas en el México del siglo XXI, México, El Colegio
de México, 2010; Khander, S. et al., Handbook on Impact Evaluation. Quantitative Methods and Practices,
Washington, D.C.. Banco Mundial, 2010.
10 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
acción específica de gobierno. Del mismo modo, es la ocasión en que pueden
hacerse correcciones y calibraciones para reiniciar el ciclo. Ofrece aprendizaje
y retroalimentación; es una apreciación iterativa de las políticas, las cuales
deben ser dinámicas y capaces de adaptarse a los cambios de la realidad para
incidir de un modo socialmente deseable y necesario para los ciudadanos.
Efectuar adecuadamente el proceso de evaluación de una política garantiza que
ésta conserve su vigencia con respecto a los problemas públicos, y refrenda el
compromiso con el objeto de estudio de las políticas públicas. Por esta razón,
la evaluación debe ser una pieza clave del campo de las políticas públicas,
sin menoscabo del resto de etapas-procesos del ciclo. Incluso, se vislumbra
hemisféricamente como una nueva afirmación de la disciplina.
Ahora bien, lo planteado ya es un reto mayúsculo dada la complejidad de
la realidad y la incertidumbre perenne sobre los efectos de cada intervención
estatal. No obstante, debe añadirse otro desafío: transmitir y educar
acerca de los métodos y técnicas que implica este campo de estudio. Esto
es particularmente complejo si se considera la amplia gama de temas y
la complejidad de las disciplinas que deben concurrir en la medición de la
incidencia de un programa específico. Actualmente, la docencia es una vía
prometedora para forjar a las próximas legiones de académicos y funcionarios;
también es una oportunidad para mejorar lo que el estudio de políticas ha
aportado al sector público desde hace varias décadas. Por esas razones, este
volumen está dedicado a la enseñanza de la evaluación de las políticas públicas.
Los ensayos de este texto no tienen la intención de configurar un
todo coherente, pues su preocupación está centrada en el proceso de
transmisión de la enseñanza de la evaluación de políticas. Los enfoques
de cada escrito no son aproximaciones específicas para la docencia de la
evaluación ni tratan de forjar modelos sobre cómo llevar a cabo un proceso
pedagógico tan complejo. Antes bien, cada escrito plantea preocupaciones,
experiencias, modos de cooperación e intervención valiosos para la
confrontación de los desafíos propios de enseñar a evaluar. La intención
es elaborar guías para la identificación de retos y oportunidades en el
estudio-enseñanza de la evaluación de políticas públicas.
Así, el lector encontrará que el texto de García-Vázquez y RuízPorras
manifiesta la preocupación de que la academia y la investigación
sostengan el vínculo con el sector público para proveer soluciones
asequibles para los problemas públicos. Desde una visión local,
discute la importancia de las metodologías en el análisis de políticas.
Además, aborda el modo en que las agendas de investigación, junto con
los programas de educación superior, requieren orientarse hacia los
problemas sociales multidimensionales actuales. Precisamente, estos
escritores enfatizan la necesidad de que la investigación se oriente hacia
la evaluación sin sostener ni erigir bastiones académicos ajenos y sordos
a las necesidades sociales o a las demandas de la administración pública.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 11
Por su parte, Díaz y Curti disertan acerca de la importancia de definir
planes de estudio y programas de evaluación de políticas conforme a las
necesidades técnicas de la administración pública. También incluyen la
experiencia que se ha obtenido la Facultad de Trabajo Social de la Universidad
Nacional de Entre Ríos (FTS-UNER). El esfuerzo continuo descrito muestra
cómo la cooperación académica hemisférica de la Red INPAE fue primordial
para emprender la formación de capital humano de excelencia con una clara
orientación hacia lo público en Argentina.
El trabajo de Pallavicini tiene como centro de discusión el estado del
conocimiento de la evaluación. Establece primero un panorama acerca de los
aportes teóricos de la evaluación de políticas a los esquemas de gestión por
resultados. Esto lo aborda como una vía para promover avances en la “calidad
de las democracias”. Posteriormente, define los retos de institucionalizar los
procesos de evaluación en el sector público.
La formación de futuros servidores públicos mediante estrategias
pedagógicas que provean experiencia y que, paralelamente, estimulen el
proceso de enseñanza-aprendizaje es el desafío que conforma el núcleo de la
discusión de Vergara, Araya y Pliscoff. Los autores exponen los rápidos avances
del estudio de políticas en Chile a partir del final de la dictadura. Seguido
de esto, destacan los avances que pueden alcanzarse –de modo acelerado–
mediante la educación profesional con el método de Aprendizaje y Servicio
(Service-Learning). Esta metodología confronta a los educandos con problemas
reales y con la necesidad de presentar soluciones viables y efectivas.
Los aspectos planteados tienen como motivo una serie de interrogantes
referidas a la docencia en evaluación de políticas públicas: el panorama
teórico de este campo del conocimiento; las dudas y los retos para formar
programas educativos y profesionistas comprometidos; las disquisiciones
acerca de los tipos de estrategias cognitivo-pedagógicas más efectivas para
la enseñanza en esta área; y los medios para continuar con una generación
de conocimiento útil y capaz de incidir en la esfera pública. Esta discusión es
útil en un período histórico en que la disciplina debe refrendar su carácter y
su orientación eminentemente públicos y democráticos.
Los autores de esta compilación tienen diversas líneas comunes:
interrogantes acerca de la pertinencia y de los logros alcanzados por este campo
del conocimiento; dudas sobre qué hacer y cómo mejorar la producción de
investigaciones; y planteamientos sobre qué se debe corregir en algunos ámbitos
que vinculan la práctica docente con la teoría. El objetivo común final es discernir
cómo corregir, rediseñar, reformar y mejorar la intervención gubernamental
mediante herramientas más certeras. Evidentemente, la preocupación por
el estudio y la evaluación de las políticas públicas es la piedra angular para
favorecer el desarrollo de una administración pública más inclusiva, más eficaz,
más eficiente y con mayores legitimidad y confianza ciudadanas.
12 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
En síntesis, este documento no ofrece una revisión exhaustiva y acabada
acerca de cómo enseñar la evaluación de políticas públicas. En contraste,
pretende exponer los esfuerzos colectivos, la cooperación y las sinergias
factibles de alcanzar a través de la Red INPAE. Evidencia que los esfuerzos
han redundado en una continua aceptación y en un intercambio persistente
de información, de conocimiento y de experiencias entre el sector público y
la academia. Con modestia, este escrito es un adecuado esfuerzo dedicado
a debatir y compartir ideas, frutos y dudas acerca dos cuestiones: cómo
mantener el eje articulador entre el sector público y los estudios de políticas
públicas; y cómo responder de manera continua, desde esta disciplina, a las
exigencias y a los retos que la complejidad social y los avances tecnológicos
imponen a las democracias de esta región continental.
La coordinación de este documento estuvo a cargo de Alejandra Ríos
Cázares.4 El Centro para el Aprendizaje en Evaluación y Resultados para
América Latina (Centro CLEAR para América Latina) y la Red INPAE realizaron
las labores de edición, revisión y publicación.
Sin duda, este esfuerzo de la Red INPAE y del Centro CLEAR para América
Latina es una primera muestra de una cooperación académica que crecerá
para el beneficio de los miembros y para el bienestar de la gestión pública en
general.
4 Es profesora-investigadora de la División de Administración Pública del CIDE.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 13
1Enseñanza e investigación sobre políticas públicas en
Jalisco
Nancy García-Vázquez1
Antonio Ruiz-Porras2
La sustancia de la investigación es, por supuesto,
más interesante que su metodología; pero las técnicas son relevantes
en la medida en que cumplen su propósito: iluminar el problema.
James S. Bowman
Resumen
En este trabajo, se ofrece un panorama general sobre la evolución de la
disciplina de las políticas públicas en el estado de Jalisco, México durante los
últimos trece años. El análisis contempla dos espacios fundamentales para
la disciplina: la enseñanza y la investigación. Éstas se abordan a través de los
programas de estudio de licenciatura y posgrado, y mediante la investigación
que se produce en los principales espacios académicos de la entidad. La
disciplina enfrenta importantes retos para su consolidación.
Introducción
En este capítulo, se ofrece un panorama general del desarrollo de la enseñanza
y de la investigación sobre políticas públicas en la comunidad académica
jalisciense entre los años 2000 y 2012. Esta disciplina, relativamente joven en
la entidad, enfrenta importantes retos en la consolidación de una propuesta
propia. El análisis que aquí se desarrolla está enfocado en los contenidos de
los programas que se imparten en las instituciones de educación pública, así
como en la investigación que se produce. Es importante resaltar que ésta es
la principal fuente de análisis y evaluación de las políticas públicas locales.
1 Es profesora-investigadora de la Maestría en Políticas Públicas de El Colegio de Jalisco.
2 Es profesor-investigador del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas de la Universidad
de Guadalajara.
14 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
El artículo se estructura en cuatro partes. En la primera de ellas, se
revisan las contribuciones de los métodos cualitativos y cuantitativos en el
análisis de política pública. Se enfatizó la complementariedad de las técnicas.
En una segunda parte, se presenta una revisión histórica de la disciplina
en los programas de estudio de Jalisco. La base de la indagación fue la
experiencia de las universidades públicas. En la tercera parte, se muestran
los resultados de un estudio realizado a las investigaciones cualitativas y
cuantitativas que se han hecho en los últimos 15 años por los principales
centros de investigación académica en la entidad. Finalmente, se señalan las
conclusiones.
Las políticas públicas y la coexistencia de metodologías
Recientemente, la comprensión de los fenómenos de política pública (desde
que se observa como un problema hasta que se define una solución) ha
tendido a emplear con mayor frecuencia métodos cualitativos y cuantitativos.
Sin embargo, los métodos cuantitativos han predominado.
Particularmente, el paradigma racionalista influyó fuertemente en el uso
de metodologías cuantitativas para el análisis de los asuntos públicos. En
las universidades estadounidenses, donde se instrumentaron los primeros
programas académicos sobre políticas públicas, se priorizó la enseñanza
de los métodos cuantitativos y se enfatizó una concepción positivista de la
disciplina. Bajo esta visión, las políticas públicas involucran la racionalidad
en la toma de decisiones, la valoración de los resultados con base en criterios
económicos y la medición de los resultados como prueba empírica del
impacto de la intervención gubernamental. Este tipo de análisis cuantitativo
se hizo mucho más común y se volvió más intensivo con el uso de paquetería
estadística. Ésta facilitó el manejo grandes cantidades de información.
Simultáneamente, en las décadas de 1960 y 1980, los métodos
cualitativos se concentraron en analizar la formación de las agendas de
política pública y en la documentación de los procesos de implementación. Por
ejemplo, se efectuaron varios experimentos sociales para tratar de observar
sesgos en dos ámbitos: el proceso de implementación de las políticas, y los
resultados fallidos de los programas públicos.3
De acuerdo con Wollmann, la evaluación cualitativa produjo información
valorativa útil para la comprensión de los programas y de sus beneficiarios.4
Un ejemplo es la perspectiva interpretativa que fundamentó el modelo CIPP
3 Para obtener una revisión más extensa, véase Danielson, Caroline, “Social Experiments and Public Policy”,
en Fischer, Frank et al., Handbook of Public Policy Analysis Theory, Politics, and Methods, Florida, Taylor &
Francis, 2007, p. 381.
4 Wollman, H. “Policy Evaluation and Evaluation Research Definitions, Concepts, and Types of Evaluation”, en
Fischer, Frank et al., Handbook of Public Policy Analysis Theory, Politics, and Methods, Florida, Taylor & Francis,
2007, p. 393.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 15
(Contexto, Insumo, Proceso y Producto). Éste generó una serie de preguntas
fundamentales sobre la comprensión de los programas y de sus efectos.
También se cuestionó y se reformuló la posición del evaluador; el eje de la
modificación fue determinar si éste debía ensuciarse las manos. A partir de esto,
se reveló la necesidad de entender el contexto de la evaluación y de abandonar
las pretensiones de generalización.5
En este periodo, la metodología cualitativa estuvo fuertemente influida
por postulados posmodernos que plantearon la complejidad, la multidimensionalidad
y la multi-causalidad de los hechos sociales. Así, estos
fenómenos no poseen una explicación unívoca; cualquier forma de abordarlos
está permeada necesariamente por la subjetividad del observador. Hanberger
refirió que los evaluadores posmodernos han esbozado enfoques alternativos
o contrarios al positivismo y desvinculados, sobre todo, de las ideas
racionalistas: “[l]os postpositivistas sostienen que los fenómenos sociales
como las políticas públicas tienen que ser analizados desde diferentes puntos
de vista y con (...) una especie de epistemología pluralista y relativista”.6
En años más recientes, la investigación cualitativa tuvo objetivos más
amplios que la mera determinación del éxito o del fracaso de los procesos
de implementación. De este modo, los hallazgos cualitativos se convirtieron
en la base del diseño de la política social. Su punto de partida fue la
consideración de las experiencias de los beneficiarios y de los participantes
de los programas públicos. También se trató de extraer lecciones para
corregir, rediseñar y mejorar la intervención gubernamental, así como
generar procesos de corresponsabilidad entre el gobierno y los participantes.
Por esta razón, se definieron nuevas exigencias metodológicas y mayores
competencias necesarias para los analistas de políticas públicas. Por ello, el
enfoque mixto se hizo más común.
Los métodos mixtos en la enseñanza de políticas públicas
En este apartado, se discuten las metodologías que combinan técnicas
cualitativas y cuantitativas como parte de la enseñanza sobre políticas
públicas. En la evaluación de políticas, se ha resaltado el potencial de las
perspectivas combinadas, como ciertas técnicas no paramétricas y estudios
experimentales.
En el currículo de los programas de política pública, es conveniente
enseñar equilibradamente asignaturas cualitativas y cuantitativas. Hay que
5 Agencia Estatal de Evaluación de las Políticas y la Calidad de los Servicios, Fundamentos de evaluación
de políticas públicas, Madrid, Ministerio de Política Territorial y Administración Pública-Agencia Estatal de
Evaluación de las Políticas y la Calidad de los Servicios, 2010, p. 28.
6 Hanberger, A. What is the Policy Problem?: Methodological Challenges in Policy Evaluation, Suecia, Umeå
Universitet, 2001, p. 47.
16 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
señalar que esto no ha ocurrido en los principales programas de posgrado
en México. Todos ellos tienen una importante carga cuantitativa.7 Sin
embargo, en el nivel subnacional o local existen oportunidades para impulsar
la metodología cualitativa. En este ámbito, la ausencia de información
sistematizada, de estadísticas de largo plazo y la presencia de un desinterés
manifiesto de los gobiernos por generar insumos para la evaluación producen
que la metodología cualitativa se presente como una ventana de oportunidad
para comprender las políticas locales a partir de experiencias focalizadas.
Por un lado, la enseñanza cualitativa exige que el profesor guíe al alumno
y discuta la complejidad de los asuntos públicos para convertirlos en objetos
de estudio comprensibles. El estudiante debe entender que la naturaleza
de la investigación cualitativa conlleva que las unidades analíticas sean
cambiantes, que los instrumentos de investigación puedan modificarse y que
la experiencia de campo pueda “alterar” la planeación original del estudio.
Por otro lado, la enseñanza cuantitativa demanda que se desarrollen
habilidades para procesar información estadística y que se construyan
relaciones de causalidad capaces de explicar los efectos de los programas
públicos. En el caso de la evaluación de políticas y programas, se debe
propiciar que el alumno pueda analizar la realidad con diferentes niveles de
referencia y de alcance.
En un primer nivel, las técnicas cualitativas son útiles para evaluar el
diseño de los programas y para revisar la consistencia entre las metas y
las acciones. Estas metodologías suelen ser provechosas en el trabajo de
campo. Con éste, el análisis entra en un segundo nivel. Trabajar cara a cara
con los implementadores o con los beneficiarios del programa es la mejor
forma de contrastar el diseño con la realidad. De manera complementaria,
la evaluación cuantitativa puede generar información sobre los costos y los
beneficios a partir de variables agregadas.
Idealmente, deben incluirse cursos cualitativos y cuantitativos en los
programas de enseñanza de políticas públicas. Es afortunado que el avance
de la tecnología haya ampliado la posibilidad de trabajar con enfoques
mixtos. Programas como NVivo, Atlas.ti y MAXqda permiten procesar
información cualitativa de manera sistemática.
Además de los avances tecnológicos, existen áreas de intercambio
y triangulación que ofrecen una posibilidad más extensa para entender
las políticas públicas. Por ejemplo, la investigación cualitativa puede
proporcionar ideas sobre hipótesis causales que todavía no se han
7 Contienen abundantes cursos de microeconomía, macroeconomía, estadística, econometría, evaluación
de proyectos, análisis de marco lógico y matemáticas. Algunas materias como teoría de las organizaciones
y metodología cualitativa no poseen tanta presencia.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 17
comprobado. Cuando no se tiene la evidencia estadística suficiente, la
investigación cualitativa puede sondear o detectar si existen intuiciones
observables. Adicionalmente, puede generar sugerencias sobre el diseño de
indicadores y escalas de medición para estudios cuantitativos posteriores.
Por ejemplo, las entrevistas y los grupos focales pueden propiciar diseños
experimentales complejos y bien encaminados.
De la misma manera, es posible que los estudios cuantitativos
aumenten la especificidad de las investigaciones de campo. Por ejemplo,
en una encuesta de satisfacción sobre la calidad de un servicio, los datos
duros pueden arrojar que un porcentaje alto de la población está conforme;
en cambio, una investigación etnográfica puede mostrar cómo se construye
esa percepción.
Bamberger, Rao y Woolcocktre propusieron algunos intercambios entre
las técnicas a fin de generar diseños metodológicos mixtos.8 Por ejemplo,
se puede utilizar “econometría participativa”. En general, aseguran que el
evaluador debe “pensar cuantitativamente, pero actuar cualitativamente”.
En esta línea, los métodos cualitativos deben considerarse no como una
alternativa de bajo costo a las grandes encuestas, sino como herramientas para
recopilar información que es difícil de reunir y de analizar cuantitativamente.
La enseñanza de políticas públicas en Jalisco
Esta sección discute la enseñanza de políticas públicas en Jalisco. Se toma
en cuenta que es una disciplina joven, con mucho potencial y en vías de
consolidación. El énfasis de esta discusión está en los métodos cualitativos
y cuantitativos que están contenidos en los planes y programas de estudio
relevantes. De hecho, éstos se consideran cursos avanzados a nivel posgrado,
particularmente en la Universidad de Guadalajara (UdeG) y en El Colegio de
Jalisco. Sólo la UdeG tiene un programa de licenciatura.
También es preciso resaltar que existe una ausencia importante de
instancias de profesionalización en este campo dentro de la entidad. A pesar
de que algunas dependencias estatales y el municipio de Guadalajara cuentan
con un servicio profesional, estos mecanismos no operan en la práctica.
Desde el año 1984, existe una Ley para los Servidores Públicos en Jalisco. Sin
embargo, de acuerdo con el Informe de Desarrollo Humano Municipal, dicha
ley no establece el servicio profesional de carrera y, como consecuencia,
“genera riesgos de discrecionalidad y discriminación contrarios al espíritu de
un servicio de carrera integral”.9
8 Bamberger, M. et al., “Using Mixed Methods in Monitoring and Evaluation: Experiences from International
Development”, Brooks World Poverty Institute Working Paper Series, vol. 107, 2009, p. 185. 9 Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Informe de Desarrollo Humano Municipal para
Jalisco, México, PNUD, 2010, p. 81.
18 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
Por esa razón, las instituciones de educación superior son el principal
espacio formal de enseñanza y aprendizaje. A continuación, se presenta una
reseña del desarrollo de la licenciatura y de los programas de posgrado en
las instituciones públicas.
Los programas de licenciatura
A nivel licenciatura, los programas tienen un fuerte énfasis de administración
pública y de gobierno. Por ejemplo, en el Centro Universitario de Ciencias
Sociales y Humanidades (CUCSH) de la UDG, la licenciatura en Administración
Pública es el programa más antiguo (1978-1992). Posteriormente, esa
misma casa de estudios creó la licenciatura en Estudios Políticos y Gobierno
(1990). Éste es un programa más heterogéneo: abarcó temas de la ciencia
política en general. Su objetivo fue formar cuadros de funcionarios públicos
con perspectiva de Estado, pero también con habilidades organizativas y
decisionales en concordancia con los cursos ofrecidos en Estados Unidos de
América.
Para reforzar este enfoque se instituyó la “Facultad de Estudios Políticos,
Internacionales y Gobierno”. En el año 1994, ésta se transformó en el
“Departamento de Estudios Políticos”. Este espacio sigue vigente y es una
de las instancias de reclutamiento de mandos medios de la administración
pública.10 Por otra parte, debido a la influencia que ejercieron los programas
estadounidenses, se incorporaron los métodos cualitativos y cuantitativos
en la parte metodológica. Se acentuó el desarrollo de habilidades para el
análisis empírico. De hecho, en este currículo se introdujo por primera vez
una materia de política pública (en el quinto semestre).
Durante el año 2008, el programa ofreció dos líneas de especialización:
Ciencia Política y Gestión Pública. Esta última contempla asignaturas como
Derecho Administrativo, Derecho Tributario, Gobierno y Administración
Pública Federal, Gobierno y Administración Pública Estatal y Municipal,
Finanzas Públicas, Políticas Públicas I Y II, Estrategia y Decisión Política I
y II, Planeación, Programación, Presupuestación y Evaluación, y Técnicas
Cuantitativas de Decisión, entre otras.11
En el Centro Universitario de Ciencias Económico-Administrativas
(CUCEA) de esa misma universidad, se creó paralelamente (en el año 2007)
la licenciatura en Administración Gubernamental y Políticas Públicas Locales.
Éste es el primer programa que tuvo una orientación más fuerte hacia la
disciplina en cuestión.
10 El contexto en el que se hizo la transformación es mucho más complejo: también se asoció a los cambios
en la administración pública federal, la denominada tecnocracia. Ésta tuvo más influencia de las corrientes
racionalistas y gerencialistas.
11 Véase http://www.cucsh1.udg.mx/licplanestudios/licenciatura_en_estudios_politicos_y_gobierno.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 19
Durante su formación básica, el alumno cursa materias diversas:
Administración I; Economía I, II, III y IV; Metodología de la Investigación I y II;
Informática Básica; Estadística I y II; y Contabilidad. Adicionalmente, en la
formación particular, debe estudiar cuatro materias que cubren las diferentes
fases del ciclo de políticas públicas: agenda, diseño, implementación y evaluación.
Además, se imparten Administración y Gestión Pública, Elección Pública, Teoría
del Estado, Teoría Política, Derecho Constitucional, Sistema Político y Entorno
Económico de México, Métodos estadísticos aplicados a las políticas públicas,
Diagnóstico Financiero, y Estructura y Organización del Sector Público en México.12
Asimismo, se ofrecen cursos de especialización en Políticas Públicas
Aplicadas I y II, Economía del Sector Público, Economía regional, Derecho
Administrativo, Gobierno local I y II, y Evaluación de Proyectos. Posteriormente,
se pueden elegir materias optativas de finanzas públicas, planeación territorial
o rendición de cuentas. Este programa es claramente cuantitativo; la mayor
parte de los profesores están en los Departamentos de Economía o de Métodos
Cuantitativos. Hasta ahora, esta licenciatura es el programa de ese nivel con el
mayor énfasis en el desarrollo de habilidades de análisis y evaluación.
Una limitante para generar más y mejores diagnósticos de las políticas
consiste en que buena parte de los estudiantes decide titularse mediante un
diplomado. No elaboran una investigación o un estudio de caso propio, con
lo cual se desincentiva la evaluación de las políticas públicas. Esta tendencia
ocurre en las universidades públicas y privadas.13
Los programas de posgrado
El posgrado ha sido el principal ámbito de formación en políticas públicas.
Mientras que la licenciatura tiene como vocación formar profesionales,
los programas de posgrado se han ubicado entre la investigación y la
profesionalización. Esa estrategia implicó que los programas de la UdeG
buscaran el ingreso al Padrón Nacional de Posgrados de Calidad del Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología. Con esto, la planta académica ha estado más
influida por académicos que por tomadores de decisiones gubernamentales.
La UdeG inició este proceso con la creación de la Maestría en Gestión
Pública en el año 1999. Este programa tuvo siete generaciones de egresados.
Esto representó más de 130 alumnos inscritos y formados en el área de
políticas públicas. En los primeros ciclos escolares, se discutió si las políticas
públicas debían ser la disciplina principal en lugar de las tradicionales
administración pública y gestión pública.
12 Véase http://www.cucea.udg.mx/?q=vida-academica/carreras/admon-gubernamental/mapa_curricular.
13 Por ejemplo, el Instituto de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) ofrece la licenciatura en Ciencia
Política y Gestión Pública; el Tec de Monterrey (Campus Guadalajara), la licenciatura en Ciencia Política;
y la Universidad Autónoma de Guadalajara, la licenciatura en Ciencia Política y Administración Pública.
20 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
En el año 2007, se decidió crear un nuevo programa con un enfoque
regional de las políticas públicas: la Maestría en Políticas Públicas de
Gobiernos Locales. Inició en el primer semestre del año 2008. Tenía una fuerte
carga cuantitativa con cursos de estadística, econometría, macroeconomía y
microeconomía. Sin embargo, el primer taller metodológico sucedía hasta la
mitad de la carrera, lo cual complicaba el proceso de titulación. Finalmente,
el programa de Doctorado en Ciencias Económico-Administrativas (cesado
en el año 2012) tenía matices de políticas públicas, pero su enfoque era
predominantemente sobre economía.
El Colegio de Jalisco, por su parte, se insertó en estas tendencias con la
creación de la Maestría en Gobierno y Administración Pública. El programa
comenzó en el segundo semestre del año 2003. Este plan de estudios tenía
una mayor tendencia hacia los estudios cualitativos: su mayor énfasis estaba
en los estudios de diseño institucional. Las materias de derecho administrativo
ocupaban un segmento amplio del currículo. Asimismo, estaba fuertemente
orientado hacia los estudios de caso de la administración pública estatal y
municipal. No tenía una materia propiamente de políticas públicas, aunque
sí se contemplaban algunos textos clásicos de ese campo. Una de las
principales limitantes fue que no incluía seminarios de investigación.
Esta situación se revirtió en el año 2009 con la Maestría en Políticas
Públicas Locales. Fue un esfuerzo importante dirigido a responder a las
necesidades de capacitación y de formación de funcionarios, de prestadores
de servicios, de hacedores y de estudiosos del quehacer gubernamental.
Desde los primeros semestres, se impartieron talleres de métodos
cualitativos y cuantitativos; se procuró que el currículo tuviera un equilibrio
entre ambas metodologías. Adicionalmente, se ofrecieron tres orientaciones
de profesionalización: Gestión y Administración de Políticas Públicas, Marco
Jurídico Institucional y Gestión del Territorio.
En marzo de 2010, El Colegio de Jalisco recibió la invitación del CUCEA
de la UdeG para reformar sus respectivos programas de estudios en materia
de políticas públicas. El fin fue unir esfuerzos de manera interinstitucional.
De tal modo, en el año 2012 inició la Maestría Interinstitucional en Políticas
Públicas. Se trató de un programa más diversificado en cuanto a sus
orientaciones profesionales. Tuvo una planta docente más extensa y con
mayores posibilidades para generar investigaciones interdisciplinarias.
Cabe señalar que hay una larga historia de colaboración entre El
Colegio de Jalisco y el CUCEA de la UdeG. La comunidad académica de
este Centro tiene una productividad reconocida en la docencia y en la
investigación acerca de rendición de cuentas y de economía local y regional.
Por su parte, los profesores-investigadores de El Colegio de Jalisco han
consolidado varias líneas de investigación sobre cambio institucional y
sobre administración pública estatal y municipal. Con respecto a la planta
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 21
docente, este programa también conservó la idea de tener un equilibrio
entre los métodos cualitativos y cuantitativos. De igual modo, contempló
la impartición de seminarios metodológicos desde el inicio. Tiene cinco
orientaciones profesionalizantes:
1. Finanzas públicas (Coordinación hacendaria, Finanzas públicas
subnacionales y Sistemas fiscales contemporáneos).
2. Gestión legislativa (Políticas públicas y poder legislativo, Técnicas
y procesos legislativos y Análisis normativo).
3. Gobierno local (Administración pública estatal y municipal, Geopolítica
regional, y Gobierno local y gobernanza).
4. Gestión ambiental (Instituciones y legislación ambiental, Mercados
y políticas ambientales, e Instrumentos de gestión ambiental).
5. Rendición de cuentas (Teoría e instituciones de la rendición de
cuentas, transparencia y gobierno abierto, y Rendición de cuentas
hacendaria).
Esta especialización temática obedece a dos factores: la articulación
con las líneas de investigación aplicada y los asuntos públicos prioritarios
en la entidad. Del análisis de estos dos aspectos, se estructuraron estas
líneas de enseñanza. Su finalidad es fortalecer la investigación y la eficiencia
terminal de una masa crítica generada por el trabajo conjunto. Asimismo, la
orientación temática fortalece la profundidad de las investigaciones.
En cada especialización se busca brindar un plan de estudios ajustado
deliberadamente a las necesidades de formación del profesionista. Se
privilegian las discusiones académicas orientadas al estudio de los
asuntos locales y regionales. Debe destacarse que este programa tiene un
fuerte interés en que los alumnos adquieran habilidades metodológicas
con el objetivo de que puedan concluir su instrucción con un proyecto
de diagnóstico (tesina, estudio de caso o práctica profesional). Este eje
ofrece al alumno las herramientas y las habilidades técnicas y tecnológicas
necesarias (cualitativas y cuantitativas) para enriquecer su formación y
facilitar su desempeño profesional. Complementariamente, la función de
los seminarios es dar un seguimiento personalizado al estudiante para que
éste genere un proyecto propio, original y pertinente. Así, podría mejorarse
la eficiencia terminal.
Otro aspecto relevante del contenido curricular es que aún se privilegia
el enfoque de lo local como un subconjunto de la disciplina. Tangencialmente,
debe recordarse que este programa, como todos los que aquí se han
22 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
reseñado, es de carácter profesionalizante. Dado que un porcentaje muy
pequeño de los egresados se dedica a la investigación (debido a la falta de
espacios en la academia local) y muchos muestran vocación por el ejercicio
público, no puede proponerse un programa completamente concentrado
en la investigación. Con esta estrategia, la intención es aprovechar toda
la gama de oportunidades que ofrecen los métodos cualitativos y otras
herramientas.
La investigación en políticas públicas en Jalisco
En este apartado, se presentan algunos hallazgos acerca de cómo se
estudian los temas de política pública en Jalisco. Esta reflexión se basa en
el resultado más visible del trabajo de las investigaciones: la divulgación de
su conocimiento a través de las publicaciones. Estas conclusiones formaron
parte de un proyecto de investigación más extenso.14
El análisis ofrece un estado del arte acerca de la evolución del estudio
sobre políticas públicas a partir de la producción académica de los
investigadores locales. El objetivo principal fue identificar las tendencias más
importantes de la comunidad científica jalisciense en cuanto a la investigación
sobre política y sobre asuntos públicos. Las directrices del trabajo son las
siguientes:
○ ¿Cuáles han sido las principales agendas de investigación en
políticas públicas?
○ ¿Cuáles son las herramientas metodológicas más recurridas para
analizar los fenómenos políticos?
○ ¿Cuáles son las características básicas de la comunidad académica
que estudia los fenómenos públicos? ¿Quiénes son? ¿Dónde se
ubican? ¿A qué instituciones pertenecen?
Construcción de la muestra y metodología para su análisis
Se revisó una muestra de 65 artículos y libros de cuatro instituciones muy
importantes en la investigación científica local: la UdeG, El Colegio de Jalisco
(Coljal), el ITESO y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en
Antropología Social (CIESAS) local.
Asimismo, se compilaron los textos de revistas indexadas o arbitradas
locales que se guían por los cánones editoriales internacionales: Espiral
(CUCSH-UdeG), Comunicación y Sociedad (CUCSH-UdeG), Renglones
14 García, N. y Arellano, A. (coords.), Ciencia política y políticas públicas en Jalisco. Teoría y Metodología, El
Colegio de Jalisco, mimeo.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 23
(ITESO), Estudios Jaliscienses (Coljal), Desacatos (CIESAS), Estudios
Sociales (CUCSH-UdeG), Carta Económica Regional (CUCEA) y Gestión
Municipal (CUCEA). También se tomaron en cuenta los libros publicados
por casas editoriales reconocidas, por estas mismas universidades
y por otras instituciones. Se procuró que todos los textos estuviesen
arbitrados.
En la entidad, el análisis de política pública se realiza de manera
interdisciplinaria. Por ello, la muestra también incluyó a un grupo de
investigadores con una trayectoria reconocida a nivel local y nacional que
provienen de otras ciencias sociales: Carlos Moreno, Adrián Acosta, Andrés
Valdez, Miguel Basdrezch, David Gómez, Aimeé Figueroa, Antonio Sánchez
Bernal, Alfonso Hernández, Roberto Arias y Guillermo Woo.
Adicionalmente, se diseñó una ficha de trabajo para construir una base
de datos con información agregada. La ficha de trabajo se segmentó en tres
apartados:
1. Información bibliográfica básica: título, autor, posición del autor,
editorial, año, lugar, páginas, capítulos, tema general y resumen.
2. Información teórico-empírica: tema de política pública, tipo de
análisis (agenda, diseño, implementación, evaluación), periodo
analizado, contexto (estatal, municipal, regional), unidad analítica
(personas, instituciones, grupos, movimientos, otros), problema
principal y conclusiones.
3. Información metodológica: tipo de método (deductivo o inductivo),
objetivo metodológico (describir, explicar o ambas), metodología
(cualitativa, cuantitativa o ambas), técnicas usadas (entrevista,
estudio de caso, investigación documental, etnografía, historia
de vida, encuesta, series de tiempo, panel, regresiones, análisis
multivariado, etc.), variables analizadas, hipótesis, aportaciones
metodológicas (generación de datos nuevos, procesamiento de datos
existentes o ambas), fuentes de información (internacional, nacional
o local), fuentes bibliográficas (internacional, nacional o local),
inclusión de material (fotografías, tablas, cuadros, gráficos, etc.).
Esta base de datos permitió analizar la información en función de dos
dimensiones básicas: 1) sus aproximaciones y discusiones teóricas y 2)
sus enfoques metodológicos y técnicas de investigación. A continuación, se
presentan algunos de los hallazgos obtenidos en términos de las agendas
de investigación y de los perfiles de los académicos. Para tal propósito, se
calcularon las proporciones en función de la muestra y de su distribución
temática.
24 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
Agendas de investigación
Con referencia a los 65 textos revisados en la muestra, las temáticas que más
sobresalen son migración (31%), seguridad pública (26%) y educación (20%).
Sin duda, dichas tendencias son reflejo de problemáticas que han marcado
la evolución histórico-social de Jalisco. Asimismo, muestran la situación
de crisis ante la creciente inseguridad en el país. También es interesante
resaltar que los temas de género son los que se abordan en menor medida:
sólo representan 3% de la muestra revisada.
Unidad analítica de políticas públicas
La agenda es el estudio más frecuente: se aborda en 40% de los documentos.
Consecutivamente, está el análisis de la implementación entendido como
gestión (31%), evaluación (18%) y diseño de la política (11%).
Contexto abordado en las publicaciones
Se destaca el nivel estatal; a él se dedican prácticamente la mitad de las
publicaciones (49%). En segundo término, están los análisis municipales
(20%) y los nacionales (14%). Esta última cifra no es sorprendente debido al
modo de construcción de la muestra. Claramente, se observa que el análisis
está fuertemente centrado en el contexto estatal; lo municipal e internacional
tiene poca presencia.
Fuentes bibliográficas consultadas
De los textos revisados, 31% provienen de fuentes nacionales y 20% son
locales. La información estatal suele ser escasa y poco sistemática. En el
ámbito municipal, los datos son aún más deficientes.
Técnicas de investigación utilizadas
Es claro que los análisis de la política pública en Jalisco cada vez utilizan más
las técnicas de investigación de tipo cualitativo (48%). Puede considerarse
como un aspecto favorable que 40% haya utilizado una combinación de
técnicas cualitativas y cuantitativas. Esto expresa que la investigación sobre
política pública en Jalisco ha comenzado a considerar que ambos enfoques
son complementarios. La perspectiva cuantitativa se usó en 12% de los
textos revisados. Quienes realizaron investigación cualitativa trabajaron
con estudios de casos e investigación documental. En algunos textos, los
investigadores desarrollaron trabajo de campo, entrevistas y etnografía.
Fuentes de información
De la muestra de textos, 60% procesa datos existentes; 20% combina la
generación de datos nuevos y el procesamiento de la información disponible
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 25
previamente. Sólo 18% aporta elementos nuevos al acervo informativo. Esto
es un llamado de atención hacia la necesidad de crear datos nuevos para un
contexto social que cambia constantemente y que es cada vez más complejo.
Por ahora, lo más cierto es la escases de información en este campo.
Tipo de publicación
Es notorio que la mayoría de los textos publicados referentes a los temas de
política pública en Jalisco aparecen en artículos de revista (60%), en libros
(25%) y en informes o dossiers (15%).
Instituciones donde se publican
Por supuesto, la lista está encabezada por la UdeG (38%). Este dato no es
sorprendente dada la importancia y el peso que tiene esta universidad en
la educación superior y en la investigación. Varias instituciones la siguen
en esta ponderación: organismos de gobierno (19%), El Colegio de Jalisco
(14%) y la UNAM (2%).
Participación de los autores en las obras
60% de la muestra son textos publicados en coautoría, 27% son publicaciones
individuales y el resto (13%) son publicaciones individuales/colectivas. Por
esto, podría ser pertinente impulsar la investigación y la publicación individual
dentro de las instituciones de investigación representativas de la entidad.
Perfil de los autores
En concordancia con la importancia de la perspectiva de género, se reportan
los siguientes datos: 73% de los autores que publican en estas temáticas son
hombres y 27% son mujeres.
Grado académico de los autores
Este aspecto es lo más notorio de los hallazgos obtenidos: 85% de las
publicaciones pertenecen a investigadores con doctorado. Sólo 11% posee
maestría; el resto tienen licenciatura y otros grados. Con esto, podría ser
pertinente incentivar la investigación y la publicación de autores con diversos
grados académicos. Los ensayos y trabajos de licenciatura, con una adecuada
orientación y enseñanza, podrían convertirse en elementos valiosos.
Conclusiones y discusión final
En los años recientes, la evaluación de políticas públicas ha sido un área con
una intensa renovación metodológica. Los enfoques positivistas, a pesar de ser
dominantes todavía, coexisten con corrientes interpretativas o comprensivas
26 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
que superan una visión puramente racionalista. La perspectiva cualitativa
también ha transitado desde los estudios acerca de los implementadores,
hacia el estudio de los participantes y de los beneficiarios.
El caso de Jalisco contribuye a mostrar los puntos de convergencia y
divergencia temática y metodológica de los distintos marcos teóricos y técnicos
en este ámbito de estudio. Mayoritariamente, los trabajos de investigación
revisados están orientados a detectar problemas de agenda. La evaluación
propiamente está escasamente enfatizada. Sin embargo, debe destacarse la
genuina preocupación por analizar los asuntos públicos desde la perspectiva
local. Esta cualidad no es menor: la mayor cantidad de estudios de política
pública tiene un enfoque nacional o patrocina instancias nacionales. Si bien
es posible obtener una visión panorámica del país, se pierden aspectos
relevantes de las políticas locales dentro del contexto nacional. Aquí es
donde el trabajo académico hace una importante contribución: integra en la
discusión algunas realidades de política pública que de otro modo no serían
invisibles.
La vinculación entre investigadores, docentes y alumnos ha hecho que
la docencia tenga que actualizarse no sólo a las nuevas metodologías sino
también a los temas emergentes. Sin embargo, debe reconocerse que aún
existen muchas cosas que pueden mejorarse. Es importante conseguir una
comprensión más precisa y rigurosa de los problemas locales. Ello implica
obtener más que diagnósticos y formulaciones de los problemas; es necesario
conseguir una evaluación comprensiva que muestre los elementos favorables
y perjudiciales. También debe permitir la generación de recomendaciones de
mejora.
En cuanto a la metodología, en Jalisco aún predominan los métodos
cualitativos. Éstos no se han desarrollado de manera complementaria con
los métodos cuantitativos. Por el contrario, ambas perspectivas se perciben
como disciplinas separadas tanto en la enseñanza como en la investigación.
En muchas ocasiones, quienes imparten estos cursos no necesariamente
están vinculados con la práctica de las políticas públicas. Con esto, los retos
son producir un diálogo más amplio, potenciar la sinergia que resulta de su
uso mixto y fomentar el desarrollo de ambas habilidades en los alumnos.
Lo anterior indica que el desafío para las universidades y para los
investigadores es ofrecer una respuesta coordinada entre las distintas áreas
del conocimiento (ciencia política, administración, economía, derecho, etc.)
con toda la variedad de técnicas de investigación que conllevan. Asimismo,
las universidades deben acercarse a los actores involucrados en la creación y
gestión de las políticas públicas. Éstos poseen un amplio conocimiento de la
práctica en la materia. Ésta tiene un valor tan dilatado como el entrenamiento
académico para aquéllos que quieren adentrarse en la comprensión de las
políticas públicas.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 27
Anexo. Bibliografia utilizada para ubicar la dimensión teórica en los
trabajos sobre políticas públicas
Tipo de
análisis
Año de
publicación
Autor Título de la obra (libro o artículo)
Análisis de
la agenda
2004 Adrián Acosta Silva Poder político, alternancia y
desempeño Institucional. La
educación superior en Jalisco,
1995-2001*
2002 Adrián Acosta Silva
(coord.)
Ensayos sobre cambio institucional
2006 Alberto Arellano Ríos La gestión estratégica del desarrollo
local en Jalisco
2010 Ady Carrera
Hernández
Federalismo fiscal y relaciones
intergubernamentales en el ámbito
jalisciense*
2002 Andrés Valdez
Zepeda
Municipio y modernidad. Ensayos
sobre Administración, Política y
Gobierno
2010 Andrés Valdez
Zepeda
Nueva gobernanza y gestión pública
local
Análisis de
la agenda
2002 Antonio Sánchez
Bernal
Experiencias municipales de cambio
institucional
2001 Antonio Sánchez
Bernal
La ruta del cambio institucional.
Ensayos sobre desarrollo local
2006 Arturo Curiel
Ballesteros, y María
Guadalupe Garibay
Chávez
Limitantes al desarrollo sustentable
en Jalisco
2009 David Gómez-Álvarez La política de las políticas de
protección de los programas
sociales en y fuera de contextos
electorales
2004 Fernando Pozos
Ponce
Guadalajara: ¿en búsqueda de una
nueva función urbana?*
2010 Guillermo Zepeda
Lecuona
Seguridad, marco institucional y
desarrollo humano en Jalisco
2010 Igor González Aguirre La palabra institucionalizada*
2011 José de Jesús Torres
Contreras
La organización productiva y las
políticas gubernamentales en la
zona huichol*
28 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
Tipo de
análisis
Año de
publicación
Autor Título de la obra (libro o artículo)
Análisis de
la agenda
1994 Juan Manuel
Ramírez Saiz
Los caminos de la acción
colectiva, movimientos urbanos,
organizaciones ciudadanas y grupos
vecinales de Guadalajara en los
noventa
2000 Juan Manuel
Ramírez Saiz
“Instituido e instituyente: los actores
de la innovación política en México”
en Cambio político y participación
ciudadana en México**
2011 Juan Manuel
Ramírez Saiz y
Patricia Safa Barraza
Deterioro urbano y organización
vecinal: el caso de la Asociación
Vecinal Jardines del Sol*
2006 Macedonio León
Rodríguez Avalos
Política pública y agenda municipal.
El caso de Cabo Corrientes
2011 Nancy García
Vázquez
“Presupuesto y equilibrio fiscal en
Jalisco: 1997-2007” en Revista de
Estudios Jaliscienses*
2011 Nancy García
Vázquez
Presupuesto y control presupuestal
en Jalisco: 1997-2007
2009 Nancy García
Vázquez,
Legislar para todas. Mujeres en la
Cámara de Diputados (1997-2003)
2010 Nancy García
Vázquez
Sin masa y sin crítica, la legislación
y las políticas públicas de equidad
de género en el estado de Jalisco**
2010 Rodolfo De la Torre y
Cristina Rodríguez
“Nivel, evolución y desigualdad
del desarrollo humano del estado
de Jalisco” en Capacidades
institucionales para el desarrollo
humano. Conceptos, índices y
políticas públicas**
Análisis de
la implementación

de las
Políticas
Públicas
2002 Adrián Acosta Silva Ensamblajes conflictivos. Políticas
públicas y reformas universitarias
en México 1982-1992
2000 Adrián Acosta Silva Estado, políticas y universidades en
un periodo de transición
2006 Adrián Acosta Silva
(coord.)
Poder, gobernabilidad y cambio
institucional en las universidades
públicas en México, 1990-2000
2009 Adrián Acosta Silva Príncipes, burócratas y gerentes:
El gobierno de las universidades
públicas en México
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 29
Tipo de
análisis
Año de
publicación
Autor Título de la obra (libro o artículo)
Análisis de
la implementación

de las
Políticas
Públicas
2004 Adrián Acosta Silva Una modernización anárquica: la
educación superior en México en los
noventa
2011 Alberto Arellano
Ríos, Teresa
Marroquín y Roberto
Arias de la Mora
Relaciones intergubernamentales
y política social. El Programa de
núcleos comunitarios
2001 Alfonso HernándezValdez
Agua y Economía. Una propuesta
hidrológica para Guadalajara
Análisis de
la implementación

de las
Políticas
Públicas
2010 Alfonso HernándezValdez

“El desarrollo humano y los
claroscuros de la transparencia
en Jalisco” en Capacidades
institucionales para el desarrollo
humano. Conceptos, índices y
políticas públicas**
1996 Antonio Sánchez
Bernal y Jesús Arroyo
Alejandre
Federalismo fiscal y condiciones de
las finanzas públicas municipales*
2010 Antonio Sánchez
Bernal y María Luisa
García Bátiz
El desempeño económico de los
gobiernos municipales mexicanos
en los procesos de desarrollo a
escala local*
2009 Andrés Valdez
Zepeda y Bertha
López Arce
Capital Social y Movilización
Ciudadana: el caso de la protesta
social en torno al placazo en la Zona
Metropolitana de Guadalajara*
2009 Arturo Curiel
Ballesteros
“Medio ambiente: más allá de los
recursos naturales” en 2 décadas
en el desarrollo de Jalisco 1990-
2010**
2006 Bogar Escobar La cuenca Lerma-Chapala el agua
de la discordia*
2008 Carlos Moreno
Jaimes
Democracia electoral y calidad
gubernativa: el desempeño de los
gobiernos municipales en México
2007 Carlos Moreno
Jaimes
Do Competitive Elections Produce
Better-Quality Governments?
Evidence from Mexican
Municipalities, 1990-2000*
2007 Carlos Moreno
Jaimes
Gasto público y elecciones: una
explicación política de la asignación
de los presupuestos municipales en
México*
30 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
Tipo de
análisis
Año de
publicación
Autor Título de la obra (libro o artículo)
Análisis de
la implementación

de las
Políticas
Públicas
2007 Carlos Moreno
Jaimes
Los límites políticos de la capacidad
institucional: un análisis de los
gobiernos municipales en México*
2009 Humberto Gutiérrez
Pulido y Mónica
Mariscal González
“Evolución de la marginación y
la pobreza” en 2 décadas en el
desarrollo de Jalisco 1990-2010 **
1999 Juan Manuel
Ramírez Saiz
Gobernabilidad y ciudadanía política
en las áreas metropolitanas
2003 L. Guillermo Woo
Gómez
Desarrollo y políticas regionales: un
enfoque alternativo*
2010 Marcos Pablo
Moloeznik y Dante
Jaime Haro Reyes
“La seguridad como política pública
en el estado” en 2 décadas en el
desarrollo de Jalisco 1990-2010**
Análisis de
la implementación

de las
políticas
públicas
2009 María Luisa Chavoya “Balance de la educación en
el estado” en 2 décadas en el
desarrollo de Jalisco 1990-2010**
2009 Mario Córdova
España
“La movilidad urbana y el
transporte: en búsqueda de un
nuevo paradigma” en 2 décadas
en el desarrollo de Jalisco 1990-
2010**
2009 Ofelia Woo Morales “La migración contemporánea hacia
Estados Unidos” en 2 décadas en el
desarrollo de Jalisco 1990-2010**
2008 Roberto Arias de la
Mora
Alternancia política y gestión
pública en Jalisco: política de
regionalización, 1995- 2000
2007 Rodolfo García
Zamora
“Migración internacional y desarrollo
en México: tres experiencias
estatales” en Las políticas
migratorias de los estados de
México**
2009 Alfredo Celis de la
Rocha
“Evolución de los Indicadores
de la salud ” en 2 décadas en el
desarrollo de Jalisco 1990-2010**
1999 Basilia Valenzuela
Varela
Fideraza, la política pública de las
remesas. Diseño, instrumentación y
perspectivas*
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 31
Tipo de
análisis
Año de
publicación
Autor Título de la obra (libro o artículo)
Análisis
del diseño
de las
políticas
públicas
2002 Carlos Moreno
Jaimes
La descentralización del gasto en
salud en México: una revisión de sus
criterios de asignación
2000 Elia Marum Espinosa Privatización de los servicios
públicos en Jalisco*
2006 Juan M. Durán y
Alicia Torres R
Crisis ambiental en el Lago de
Chapala y el abastecimiento para
Guadalajara*
2002 L. Guillermo Woo
Gómez
La regionalización: nuevos
horizontes para la gestión pública
Evaluación
de la
política
pública
2009 Aimée Figueroa Neri Aciertos y yerros de la Ley de
Fiscalización Superior de la
Federación**
2009 Aimée Figueroa Neri Buenas, malas o raras. Las leyes
mexicanas de fiscalización superior
(2000-2009)
2008 Aimée Figueroa Neri La autonomía constitucional
de la Auditoría Superior de la
Federación**
2009 Aimée Figueroa Neri Reflexiones sobre la autonomía
de la Auditoría Superior de la
Federación y las entidades de
fiscalización superior locales
2010 Aimée Figueroa Neri Tras los vestigios de los recursos
públicos de Jalisco y sus municipios:
fiscalización superior de sus cuentas
públicas**
2010 Alejandra Ríos
Cázares
Capacidades potenciales y reales
de la legislatura de Jalisco. Las
debilidades de un congreso
fuerte**
2010 Antonio Sánchez
Bernal
Las aportaciones de los gobiernos
municipales al desarrollo humano
local en Jalisco**
2000 Carlos Barba Solano
y Fernando Pozos
Ponce
Políticas federales y estatales y
su efecto en el bienestar social en
Jalisco*
2007 Cynthia Martínez “Políticas migratorias en el estado
de Jalisco” en Las políticas
migratorias de los estados de
México**
2000 Jorge Alonso
Sánchez
“De la ciudadanización a la
burocratización” en Cambio político y
participación ciudadana en México**
32 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
Tipo de
análisis
Año de
publicación
Autor Título de la obra (libro o artículo)
Evaluación
de la
política
pública
1995 Magdalena Villarreal Mujeres y proyectos de desarrollo
en el campo*
2000 María Marván
Laborde
“Contestación Social Y
Responsabilidad Gubernamental
En México: El Caso Del Estado
De Jalisco” en Cambio Político
y participación ciudadana en
México**
2009 Nancy García
Vázquez
Finanzas públicas estatales y las
leyes de fiscalización superior en
México*
2008 Nancy García
Vázquez
Gobernadores y legisladores:
la tensión entre lo jurídico y lo
político en el diseño de las leyes de
fiscalización superior en México**
2008 Nancy García
Vázquez
Gobiernos subnacionales, partidos
políticos y el diseño institucional de
las leyes de fiscalización superior
2009 Nancy García
Vázquez
Los mecanismos de sanción en el
diseño institucional de los órganos
de fiscalización superior*
1998 Sergio González
Rodríguez
Veinte años de políticas de
desarrollo urbano regional en
Jalisco*
Meta
análisis
2005 Adrián Acosta Silva Democracia, desarrollo y políticas
públicas
*Artículos de revistas. **Capítulos de libro.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 33
2Reconstruyendo el camino: reflexiones sobre la
creación de la Maestría en Monitoreo y Evaluación de
Políticas Públicas1
Cristina Díaz
Guillermina Curti2
Introducción
En este escrito, expondremos las reflexiones obtenidas a partir del arduo
camino recorrido y culminado con la presentación de la Maestría en Monitoreo
y Evaluación de Políticas Públicas3 ante la Comisión Nacional de Evaluación
y Acreditación Universitaria (CONEAU) en Argentina durante octubre de
2012. Ciertamente, el equipo de trabajo está consciente de que este logro
representa sólo una pequeña parte de los desarrollos que necesariamente
han de proseguir.
A partir de diversos aspectos de la experiencia realizada y reconocida
(con esta distinción, se emula vagamente a E.P. Thomson), se dará cuenta de
las decisiones asumidas para el esbozo del plan de estudios de la misma. Éste
se concibió como un esquema orientador o como un mapa de ruta para un
despliegue institucional y organizacional futuro. Las perspectivas adoptadas,
el trazado de las grandes decisiones y las tendencias implicadas por ellas se
comprendieron a través de diversos elementos: las decisiones institucionales,
el trabajo colaborativo, las demandas de los egresados y de los organismos
públicos en materia de extensión y asistencia técnica, y la consolidación de
una propuesta para cubrir áreas de vacancia profesional y disciplinaria.
1 Este programa pertenece a la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Entre Ríos (FTS-UNER).
2 Ambas autoras están adscritas a la FTS-UNER y a la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales
de la Universidad Nacional de Rosario (FCPOLIT-UNR).
3 Su desarrollo está a cargo de la FTS-UNER.
34 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
La primera parte del escrito ilustra los antecedentes fundamentales
que confluyeron y acompañaron la iniciativa de creación de una instancia de
posgrado en el campo de las políticas públicas dentro de la FTS-UNER. Se
revisa brevemente el desarrollo institucional de la unidad académica sin perder
de vista su oferta de grado y posgrado. Asimismo, los territorios, lejos de
entenderse meramente como contextos, (re)significan la experiencia, en tanto
que son tramas particulares socialmente construidas. En esta selección de
antecedentes, no es posible soslayar los “otros” caminos transitados. Aunque
algunos se dejaron atrás, todos habilitaron este arribo. Desde esta visión, resulta
fundamental efectuar también una recapitulación de las experiencias nacionales
e internacionales ponderadas que operaron como sustratos para esta empresa.
Por eso, lo conocido en materia de políticas públicas y su abordaje académico,
con marchas y contramarchas en el reconocimiento y en la definición de un objeto
de estudio a la luz de desarrollos teóricos particulares, han repercutido en el modo
de comprender y analizar las políticas. Asimismo, han influido en el delineado
de los procesos de enseñanza y aprendizaje de las mismas. En consonancia, la
segunda parte de este trabajo analiza los “cimientos” del currículo de la Maestría.
Finalmente, en las conclusiones, se plantearán los desafíos futuros que implica la
puesta en marcha de una instancia de posgrado en consideración de su carácter
novedoso. Una lectura atenta sobre el contexto, los procesos, los productos y la
radicalidad o progresividad de los contenidos arrojará cuánto de innovaciones
primaria, secundaria y adaptativa (pero no de trasplante) ofrece este proyecto.
La iniciativa de creación de la Maestría
Se debe reconocer que la creación de esta instancia de posgrado se ha
enmarcado en decisiones, en instituciones y en voluntades personales que la
han encarnado e impulsado desde sus inicios hasta su formalización (comienzo
del año 2012). En este periodo, se aprobó la propuesta por el Consejo Directivo
de la Facultad y se remitió luego a consideración del Consejo Superior de la
Universidad. Es necesario reconstruir la breve historia que se (re)configuró
como parte de los antecedentes que sentaron las bases de la iniciativa. Para
ello, es menester remontarnos al año 2007. Durante éste, las autoridades
de la Facultad de Trabajo Social (FTS) de la Universidad Nacional de Entre
Ríos (UNER), Argentina, comenzaron a considerar la ampliación de su oferta
académica de posgrado. Esto se realizó después de haber puesto en marcha y
consolidado la Licenciatura en Ciencia Política desde el año 2005.
Así, se materializó la cooperación entre el Grupo Política & Gestión de
la FCPOLIT-UNR y la FTS-UNER al año siguiente. La visita de la Dra. Sonia
Ospina Bozzi (Directora de la Escuela de Postgrado de Servicio Público Robert
F. Wagner, dependiente de la Universidad de Nueva York) hizo posible esta
alianza. Esto aconteció dentro del marco de una convocatoria de proyectos
de asistencia técnica organizada por la Red Inter-Americana de Educación en
Administración Pública (Red INPAE).
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 35
La propuesta tuvo como objetivo específico que la UNR y la Universidad de
Nueva York brindaran asistencia técnica a la UNER para el diseño de una maestría
en el campo de administración y políticas públicas. El responsable del proyecto
fue Diego Gantus, miembro del Grupo Política & Gestión de la UNR y Secretario
de Extensión e Investigación de la FTS–UNER. El equipo de trabajo, asesorado por
Cristina Díaz (Directora del Grupo Política & Gestión de la UNR y Coordinadora de
la Licenciatura en Ciencia Política de la UNER), se completó con Guillermina Curti
y Natalia Galano, docentes del Departamento de Administración Pública de la
UNR y de la Licenciatura en Ciencia Política de la UNER. La ejecución del proyecto
se concretó entre marzo y agosto del 2008. Entre los productos y resultados
esperados, se generaron dos documentos sustantivos:
a) Un estudio comparativo de la oferta de postgrado relativa a políticas
públicas en las provincias de Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires. Su recorte espacial se fundó con base en el
reconocimiento de las áreas de alcance y de incidencia efectiva.
b) Un informe de asistencia técnica que recupera las recomendaciones
y sugerencias de la Dra. Ospina, luego de su visita de trabajo a la
FTS en el mes de agosto del 2008.
Conviene señalar que la UNER, a través de la FTS, se sumó a la Red INPAE
durante el año 2009. En ese mismo periodo, se dio una profunda discusión
dentro de la Facultad con el fin de trazar los lineamientos generales de su Plan
de Desarrollo Institucional. En este marco, la comunidad académica en pleno
analizó, discutió nuevamente y aceptó el proyecto de creación de la Maestría.
En la reunión de marzo del 2010, el Consejo Directivo de la Red INPAE
aprobó por unanimidad el apoyo a la iniciativa de la UNER. En ocasión de la
Conferencia Anual de la Red INPAE en la Ciudad de México (junio del 2011),
la decisión se formalizó con la firma del Convenio Marco de Cooperación
Internacional entre la UNER y la Red INPAE. Asimismo, se firmó el Convenio
Específico de Colaboración entre la FTS-UNER y la Red INPAE. Este acuerdo
se concretó para llevar a cabo el proyecto y la actividad de asistencia técnica
para la revisión de la Propuesta Académica de Creación de una Carrera de IV
Nivel sobre los campos de la administración pública y de las políticas públicas.
Definición y desarrollo de la elección del posgrado: aspectos
internos y externos que confluyeron en el esbozo del proyecto
Junto con las acciones desarrolladas (enunciadas y descritas en el apartado
anterior), se debe considerar un cúmulo de elementos internos y externos que
hicieron evidente la necesidad de creación de una maestría sobre Monitoreo
y Evaluación de políticas públicas.
36 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
La oferta de grado de la FTS comprende la Licenciatura en Ciencia
Política (creada recientemente) y la Licenciatura en Trabajo Social
(consolidada y reconocida a nivel nacional). Esta última cuenta con mil
egresados aproximadamente. A continuación, se presentan algunos de los
aspectos internos nodales que motivaron a las autoridades de la facultad
a asumir el nuevo desafío con certidumbre sobre sus capacidades para
completarlo.
Uno de ellos es que ambas licenciaturas se ocupan de entender y
atender problemáticas que convergen en discusiones similares, en diversos
debates teórico-metodológicos, y en el carácter y alcance de la vinculación
con el exterior de la institución. Utilizan distintos marcos de análisis para
abordar temas colindantes, análogos y comunes. Confluyen en el intento de
dar respuestas compatibles y complementarias mediante el examen, desde
diversas ópticas, de las alternativas teóricas y prácticas relevantes para la
sociedad y para las políticas públicas.
Esta situación facilita la existencia, el encuentro y la convergencia entre
ambos programas de estudio. Una consecuencia es que, en los proyectos
de investigación y de extensión de la FTS, ambas carreras se mancomunan
en el tratamiento inter y multidisciplinario de las temáticas compartidas.
Sumado a esto, los egresados de ambas carreras comparten los espacios
de inserción laboral: instancias gubernamentales nacionales, provinciales y
locales; medios masivos de comunicación; y diversas organizaciones civiles.
Todas estas áreas tienen un común denominador: la preocupación por la vida
pública y por la gestión de las políticas públicas.
Asimismo, debe reconocerse la larga trayectoria de la FTS en la
formación de posgrados de alta calidad académica. En esta institución se
dictan la Maestría de Salud Mental (veinte años de antigüedad), la Maestría
en Trabajo Social (seis cohortes) y el Doctorado en Ciencias Sociales (tres
cohortes). Todos están aprobados por la CONEAU. Aún más, en ese espacio
se dio el debate y el aval a la decisión de constituir un ámbito de posgrado
para la capacitación transversal acerca de los campos propios de las carreras
de grado de la Facultad.
Por otra parte, la creación y el estrechamiento de lazos con instancias
estatales de distintos niveles y con múltiples organizaciones públicas no
estatales permiten, a cuerpos docentes y a alumnos, conocer y reconocer las
problemáticas específicas. Asimismo, los sensibilizan sobre la búsqueda de
alternativas informadas para superarlas. En estos asuntos, la centralidad de la
“gestión de políticas” plantea áreas de conflicto, de tensión y de negociación
continua. Este diálogo permanente ha brindado la posibilidad de mantener y
consolidar múltiples canales de intercambio y de vinculación. Estas vías de
comunicación se han traducido en acuerdos institucionales que han operado
de manera efectiva y sustantiva por varios años.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 37
A estos elementos y factores internos se debe agregar otros de índole
externa pero con fuerte incidencia sobre el devenir de la formación local
en ciencia política. En la actualidad, existen cuatro instituciones educativas
de formación superior que imparten una licenciatura en Ciencia Política en
un radio de treinta kilómetros de extensión. Simultáneamente, es menester
reconocer que en ninguna de ellas existe un posgrado vinculado estrictamente
a la temática que se propone en este documento.4
Además, las dos ciudades más importantes en dicha área son cabeceras
de las respectivas provincias de Entre Ríos y Santa Fe. En éstas reside una gran
cantidad de personal (funcionarios, técnicos y políticos) que encuentra en la
posibilidad de capacitarse continuamente un modo atractivo de actualizarse
sobre la administración de lo público, y de incorporar herramientas que le
permitan evaluar su labor. Las nuevas circunstancias presentes (materializadas
en las últimas décadas) han generado una amplia necesidad de capacitación
y buen desempeño de la gestión pública. Estas modificaciones incluyen las
transformaciones estatales, la renovada centralidad de la preocupación por
el Estado y los modos de gestionarlo, y las particulares formas y tiempos
que las nuevas tecnologías imprimen sobre la difusión y la apropiación de
saberes. Este nuevo contexto plantea, a los funcionarios de los distintos
niveles gubernamentales, la exigencia de encontrar espacios de aprendizaje
de nuevas técnicas, herramientas, posturas teóricas y ámbitos de reflexión
entre pares acerca de la práctica de la disciplina. La existencia de programas
de estudios novedosos y relevantes sobre políticas públicas no es sólo
oportuna, sino necesaria.
Los estudios acerca de políticas públicas suponen una consideración
adecuada sobre la noción y el rol del Estado, la concepción de lo público, las
cuestiones socialmente problematizadas, el establecimiento de agendas, los
modos de decisión, los diseños y la formulación de políticas, la gestión de las
mismas, la evaluación de las intervenciones públicas, y, enfáticamente, sobre
la incidencia de los actores involucrados que (con relación a sus intereses)
otorgan “sentido” a las políticas públicas. Precisamente, en situaciones de alta
polarización acerca del sentido del orden perseguido y del modo de transitar
hacia él, se torna fácil que exista un deslindamiento tácito de la responsabilidad
(conocido como “desentendimiento”). Esto es otro incentivo para la formalización
de las propuestas.
La capacitación en evaluación de políticas públicas: análisis
breve de los antecedentes internacionales y regionales
Los estudios de políticas públicas poseen una historia relativamente reciente;
tuvieron un desarrollo importante desde la segunda mitad del siglo XX. Sin
4 La Maestría en Administración Pública ofrecida por la Universidad del Litoral es una excepción.
38 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
embargo, los espacios académicos de formación se encuentran altamente
institucionalizados en los Estados Unidos y Europa. Con diversos nombres
(Escuelas de Asuntos Públicos e Internacionales, Escuelas de Gestión y
Políticas Públicas, Escuelas de Servicio Público, Escuelas de Administración
Pública y Escuelas de Gobierno) y con tendencias diferentes, las instituciones
que ofrecen maestrías sobre este campo convergen al considerar a la gestión
y a las políticas públicas como cuestiones articuladas. En Latinoamérica,
también es posible encontrar espacios académicos de grado y posgrado en
este campo, tanto de universidades públicas como privadas. Muchos de ellos
han generado y consolidado programas que dedican un lugar destacado a
las políticas públicas ya sea por considerar su centralidad sustantiva desde
enfoques diversos, o por el énfasis otorgado a su carácter instrumental en los
procesos de administración y de gobierno.
En Argentina, las maestrías que, desde distintas aristas de especialización,
se vinculan con las políticas públicas tienen un desarrollo bastante reciente,
a excepción de la Maestría en Administración Pública de la Universidad de
Buenos Aires creada en 1985. Las demás poseen aproximadamente diez
años de vida. Existen pocas maestrías específicas en políticas públicas.5 Si
hacemos énfasis en la problemática específica de la Evaluación de Políticas
Públicas en Argentina, se puede afirmar que no existen instancias de posgrado
de formación o capacitación dedicadas particularmente a esta materia.
Las experiencias españolas se destacan también como antecedentes
internacionales: la Maestría en Evaluación de Políticas Públicas de la
Universidad de Alcalá de Henares, la Maestría de Evaluación de Programas y
Políticas Públicas de la Universidad Complutense de Madrid, y la Maestría en
Evaluación de Políticas Públicas de la Universidad Internacional de Andalucía.
Sin embargo, es necesario rescatar otros esfuerzos de la cooperación
internacional para cubrir esta inopia en la región. Entre ellos, se encuentra
el Programa de Implementación del Pilar Externo del Plan de Acción
Mediano Plazo (PRODEV) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y
las actividades del Centro para el Aprendizaje en Evaluación y Resultados
(CLEAR por sus siglas en inglés) del Banco Mundial.
De este modo, no parece desacertado afirmar que la nueva instancia de
posgrado intentará cubrir un área de vacancia no sólo para la Facultad y para
la Provincia, sino para la región Centro. Este nuevo programa se especializará
en temas ampliamente discutidos que son fuente de investigación en ámbitos
5 De un estudio comparativo realizado en el año 2008, se ha revelado que la Universidad Nacional de San
Martín, la Universidad de San Andrés, la Universidad Di Tella, la Universidad Nacional de Lanús y la Facultad
Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) Argentina son las únicas instancias que poseen posgrados
específicos en políticas públicas. Recientemente, FLACSO Argentina incluyó en su oferta académica la Maestría
en Políticas Públicas para el Desarrollo con Inclusión Social. Su acreditación ante CONEAU está en trámite.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 39
académicos nacionales e internacionales. Parte de la motivación que impulsa
esta maestría es la preocupación internacional y de muchos organismos
multilaterales por desarrollar procesos de Monitoreo y Evaluación de políticas
más efectivos (eficaces y eficientes), más legítimos y más apropiados. En
este sentido, este currículo se conformó como algo innovador en la región
mencionada. Se desea captar, como lo han hecho los otros posgrados de esta
Universidad, la atención de académicos, de funcionarios y de tomadores de
decisión. El trabajo realizado busca que su incidencia se extienda sobre el
noreste del país y sobre países vecinos, como Uruguay y Paraguay.
Teorías y enfoques que abordan el estudio de las políticas:
reconocimiento de los cimientos del proyecto
El estudio de las políticas públicas posee un amplio desarrollo. Los
planteamientos de Harold Lasswell6 fueron el comienzo de esta ciencia que
discute, desde distintos terrenos, su objeto de estudio y su rol disciplinario.
La revisión de los enfoques fundacionales, de los posicionamientos teóricos
predominantes que signaron el devenir del desarrollo del objeto, y de la
formación y el estudio de las políticas, proporcionó cimientos sólidos que
permitieron delinear el plan de estudios de la Maestría y reflexionar sobre el
proceso de enseñanza-aprendizaje necesario para su implementación.
En la mayoría de los estudios sobre política pública, ésta se concibe como
un proceso con distintas etapas y con actores particulares que participan
en cada una de ellas. Sin embargo, se debe considerar que la noción de
policy process es propiamente una herramienta analítica intelectualmente
construida con los fines de modelar, ordenar, explicar y prescribir políticas.7
En este marco, los estudios determinantes de la primera etapa de las
políticas públicas se ocupan desde la emergencia del problema público8
hasta la elaboración de las políticas.9 Atraviesan la problematización social
de algún asunto, el análisis de su relevancia pública y la incorporación de la
misma en la agenda de trabajo.10
Lo anterior remite al policy making (“la hechura de las políticas”). En él,
pueden hallarse los momentos analíticos de la indagación de las distintas
agendas públicas. También es posible encontrar la formación y la vinculación
mutua entre dichos momentos. Es factible identificar estilos de policy making
6 Véase Lasswell, H., The Political Writings of, Clencoe, Free Press, 1951. 7 Aguilar, L., “Estudio Introductorio”, en El estudio de las políticas públicas, México, Porrúa, 1993, p. 9. 8 Véanse Bardach, E., “Problems of Problem Definition in Policy Analysis”, en Crecine, J., Research in Public
Policy Analysis and Management, Greenwich, JAI Press, 1981; y Moore, M., “Anatomy of the Heroin Problem:
An Exercise in Problem Definition”, Policy Analysis, vol. 2, núm. 4, 1976. 9 Véase May, P., “Hints for CraftingAlternative Policies”, Policy Analysis, vol. 7, 1981, pp. 227-244. 10 Véase Cobb, R. y Elder, C., “Agenda-Building and the Politics of Aging”, Policy Sciences Journal, vol. 13,
núm. 1, 1984, pp. 115-129..
40 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
a partir de la caracterización de las dimensiones que le dan estructura: los
focos de atención e intensidad relativa otorgada al análisis racional o a la
construcción social. En algunos casos, el contenido de las políticas opera
como determinante de las políticas mismas.11 La elaboración de éstas se
clasificó en los estudios de Lowi12 y Allison.13 Ambos estudios tuvieron un
gran impacto, se transformaron en trabajos muy citados, y, actualmente, son
básicos en el debate sobre los diversos modos de entender el análisis de las
políticas públicas.
Por otra parte, los estudios de la implementación de las políticas
(descuidados por los estudiosos hasta el trabajo de Pressman y Wildasky
en la década de 1970) resaltaron la complejidad del proceso de ejecución y
de la puesta en marcha de las políticas públicas. Además, reconocieron la
dificultad de la acción conjunta; otorgaron una función central a los ejecutores
de las políticas. Así, la burocracia se perfiló como un actor protagónico en
esta etapa. Otros abordajes teóricos se han basado en el mismo proceso y
han propuesto modelos analíticos: el Bottom Up y Top Down, macro y micro
implementación, etc. Por otra parte, surgieron discusiones acerca de las
policy-networks, de las relaciones intergubernamentales y de la importancia
de las unidades ejecutoras. Todas estas aportaciones estuvieron presentes
en los desarrollos teóricos de las últimas décadas.
Igualmente, se ha otorgado un lugar destacado a la evaluación de las
políticas públicas, uno de los asuntos más polémicos en su discusión y de
los más dinámicos en su desarrollo.14 En los últimos veinte años, es posible
encontrar vasta literatura de políticas públicas centrada en este asunto
específico. La legitimación de una política, la consecución de los objetivos
preestablecidos y los impactos que la misma ha producido son algunos de
los puntos que se cuestionan al momento de analizar evaluativamente con
las modalidades ex post y ex ante.
Las tendencias actuales de la administración pública aumentan la
demanda de información confiable sobre el uso de los recursos, sobre el
cumplimiento de las promesas del gobierno hacia sus electores, y sobre
la efectividad en la implementación de las políticas. Dichas corrientes
involucran una creciente solicitud de rendición de cuentas y de transparencia
11 Véase Díaz, C. et al., “Enfoques y Métodos en el estudio de políticas públicas. Tendencias dominantes del
último lustro en la docencia y postgrado en instituciones universitarias destacadas de Argentina, Brasil,
Colombia, Chile y México”, trabajo presentado en las III Jornadas de Ciencia y Tecnología, Rosario, Secretaría
de Ciencia y Tecnología-Universidad Nacional de Rosario, 2009.
12 Lowi, T., “American Business, Public Policy, Case Studies, and Political Theory”, World Politics, vol. 16,
1964, pp. 677-715.
13 Allison, G., “Conceptual Models and the Cuban Missile Crisis”, American Political Science Review, vol. 63,
núm. 3, 1969, pp. 689-718.
14 Cabrero, E., “Usos y costumbres en la hechura de las políticas públicas en México. Límites de las policy
sciences en contextos cultural y políticamente diferentes”, Gestión y Política Pública, México, vol. 9, núm.
2, 2000, p. 208.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 41
en los gobiernos. Tienen una gran presión por obtener resultados con menos
recursos y por ofrecer mayor acceso público a la información. Asimismo, el
contexto post-democrático en la región incluye procesos de descentralización,
de re-centralización, de modernización del sector público, de aumento de
la participación ciudadana de formas directa e indirecta. En este marco,
los estudios sobre la evaluación de políticas se han orientado a cumplir las
necesidades impuestas desde ámbitos públicos y perspectivas variadas. Aún
no existen respuestas unívocas para las preocupaciones en este terreno;
actualmente, la variedad (con implicaciones diversas) es lo predominante.
De acuerdo con Cabrero Mendoza, admitimos que
(…) una parte importante de los escritos sobre esta fase del
proceso discute en torno a la necesaria constitución de comités
ciudadanos como mecanismo de monitoreo de políticas; otros
trabajos discuten sobre la evaluación plural, es decir, compuesta
por agencias externas al aparato gubernamental como medida
de rigor y objetividad en la evaluación, y otros más establecen
comparaciones entre los sistemas de regulación y control jurídico
de programas y políticas gubernamentales. (…) La investigación
empírica de procesos en curso y ya culminados ha permitido
construir una disciplina basada en la observación de la realidad.
Sin este enorme cúmulo de aprendizajes, difícilmente las “policy
sciences” habrían podido consolidarse en las últimas décadas. Se
trata, por tanto, de un efecto sinérgico en el que las estructuras
gubernamentales han visto fortalecida su legitimidad al abrirse
al estudio externo de los expertos –además de aprender de las
observaciones de ellos–, y simultáneamente el campo de estudio
de las políticas ha podido desarrollarse a partir del acceso a
experiencias e información pública de las políticas.15
En América Latina, el campo de la evaluación ha obtenido una relevancia
especial al momento de revelar las consecuencias y las transformaciones
en las administraciones públicas luego de los procesos de reforma estatal
llevados adelante. “En el marco de una estrategia que aspira a orientar la
gestión pública a resultados relevantes para el desarrollo, las dos últimas
décadas han sido testigo de múltiples esfuerzos por institucionalizar el
Monitoreo y la Evaluación como función clave de gobierno.”16 Asimismo,
múltiples estudiosos alrededor del mundo focalizaron su trabajo en estos
procesos. Por medio de la revisión de experiencias variadas, del análisis de
casos y de la construcción de categorías teóricas, se ha llegado al avanzado
estado de producción intelectual y técnico actual.
15 Idem. 16 Cunill, N. y Ospina, S., Fortalecimiento de los Sistemas de Monitoreo y Evaluación en América Latina. Informe
Comparativo de 12 Países, Washington, Banco Mundial-CLAD, 2008, p. 3.
42 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
Análisis del plan de estudios y del cuerpo docente
Los propósitos de la Maestría se delinearon luego de haber analizado los
“cimientos” del proyecto, de haber indagado el contexto institucional
de la Facultad que la acogerá, de haber reconocido los factores internos
y externos que influirán en trabajo futuro, y de haber comparado esta
institución con otras instancias educativas. Todo esto conformó el marco en
que se desarrollaron los propósitos del posgrado y la construcción de sus
condiciones de factibilidad. De manera general, éste se orienta a “contribuir
a la formación de profesionales competentes en el análisis, gestión y
evaluación de políticas públicas con una clara orientación hacia lo público, en
tanto docentes, investigadores, técnicos, gestores y funcionarios de ámbitos
públicos y privados”.
El objetivo general de la Maestría enuncia la orientación a “proveer a los
maestrandos insumos teóricos y herramientas técnicas indispensables para
analizar, gestionar y evaluar las políticas públicas en contextos complejos y
cambiantes”. Los objetivos específicos se delinearon con el reconocimiento
de las preocupaciones últimas del desarrollo disciplinario y profesional del
campo. Además, se completó con base en un conocimiento vasto de las
demandas, de las necesidades de la institución y de los potenciales ámbitos
futuros de desempeño de los graduados. Así, se podrán formar expertos en
diversos aspectos:
○ Análisis de las transformaciones de las relaciones Estado-Sociedad.
○ Intervención en los procesos de transformación y modificación de
las estructuras administrativas gubernamentales de las instancias
nacionales, provinciales y locales.
○ Abordaje de los problemas y de las cuestiones fundamentales
relacionadas con las políticas públicas.
○ Esbozo y ejecución de los proyectos de análisis e investigación con
un sólido manejo de los métodos cuantitativos y cualitativos.
○ Asesoría en el diseño, en la formulación y en la implementación de
las políticas públicas.
○ Monitoreo y Evaluación de las intervenciones públicas.
○ Involucramiento en los procesos de docencia y capacitación para el
sector público.
○ Participación en el diseño organizacional de las instancias públicas
y privadas que buscan mejorar su interlocución con el ámbito
público.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 43
En esta línea, “[l]a (…) maestría persigue formar profesionales idóneos,
con una sólida formación interdisciplinaria, que conjugue aspectos teóricos,
conceptuales y metodológicos con un consistente cúmulo de conocimientos
actualizados en materia de Políticas Públicas, con un especial énfasis en
los procesos de Evaluación. Con visión crítica, profunda y articulada de las
diferentes dimensiones de lo público para abordar los problemas de gestión
y/o análisis que requieran de su atención”.
El perfil del posgraduado corresponde al de “un profesional que se
encuentre capacitado para desempeñar funciones tanto de investigador,
docente, asesor, analista, consultor, funcionario u otras posiciones de
responsabilidad cuya función sea apoyar la toma de decisiones con relación
a temas públicos y privados, tanto en el nivel nacional como provincial y
local. Se trata de un profesional que a la vez sea un “agente de cambio” que
promueve, energiza e impulsa la transformación de su más próximo lugar
de desempeño. Es además alguien que ve la necesidad y sabe cómo formar
equipos para trabajar colectivamente en el fortalecimiento de lo público”.
El plan de estudios de la Maestría en Monitoreo y Evaluación de Políticas
Públicas (FTS-UNER) se encuentra estructurado en cinco módulos obligatorios
con catorce seminarios y un módulo de nivelación dirigido hacia los
aspirantes a ingresar a la Maestría. Cada módulo incluye un número variable
de seminarios que abordan múltiples ejes teóricos y técnico-instrumentales
referidos al objeto de estudio. La proporción en que se imparten las temáticas
diversas es coherente con lo planteado en el perfil del posgraduado.
La secuencia de los seminarios al interior de cada módulo y entre ellos está
diseñada de acuerdo a una lógica que implica la observación de contenidos
correlativos. Cada seminario tiene coherencia interna con respecto a los
temas compartidos por distintos módulos y evita redundancias. Los asuntos
se tratan a partir de las particularidades de las materias y de las diferentes
posturas teóricas y epistemológicas que indica el estado de cuestión.
Asimismo, la secuencia en incremento de profundización y de complejidad
sobre el objeto de estudio está alineada fielmente con la generación de las
habilidades requeridas por los diferentes dominios de práctica y por los tipos
de tareas implicados en el perfil.
Las disposiciones y competencias investigativas son un conjunto
ineludible en la apreciación de este programa. Éstas se consideran coconstitutivas
de un buen evaluador de políticas (no sólo del investigador
académico) aun cuando se reconozcan algunas diferencias de énfasis en las
actividades que deben satisfacerse para cada uno de los perfiles.
Los cinco módulos mencionados articulan prácticas y saberes
teóricos metodológicos que los interrelacionan. Están proyectados de
modo transversal al plan de estudios. Esto favorece la especialización y la
44 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
consecución de los objetivos propuestos. Los seminarios de los distintos
módulos están articulados y secuenciados con una clara intención
pedagógica.
De manera introductoria, el Módulo de Nivelación brinda un espacio
para la presentación de las discusiones más vinculadas al objeto de estudio.
El debate se centra en el Estado (como elemento conceptual estructurante)
y en las políticas públicas. En el Módulo Básico Conceptual, se priorizan las
discusiones teórico-conceptuales que dan encuadre y sustento al objeto de
estudio en general, y su evaluación en particular. El Módulo Metodológico
engloba las técnicas y métodos para la investigación social, así como los
espacios de aprendizaje, problematización y discusión específicos para
la elaboración del trabajo final (tesis de maestría). El Módulo Políticas
Públicas aborda distintos enfoques, modelos y metodologías para estudiar
el proceso de las políticas públicas. Los cursos están desagregados en ejes
que problematizan las fases de su objeto de estudio. Además, se analiza
políticamente a las políticas abordadas. En este módulo, se incorporan, a las
discusiones sobre enfoques teóricos, espacios para la apropiación de distintas
técnicas y herramientas que facilitan diversas concepciones y resoluciones
de acuerdo con cada enfoque teórico-metodológico. Las experiencias
sectoriales, los estudios de caso y los abordajes empíricos enriquecen
esta sección. En el Módulo Administración/Gestión, se problematizan las
discusiones centrales alrededor de las organizaciones públicas (estatales y
no estatales) y sus tendencias actuales. Estas instituciones se abordarán
en su doble carácter: como un ámbito en que se despliega el proceso y
como los actores que lo protagonizan. La presentación de los seminarios
constituye un impulso inicial para pensar a las políticas públicas de manera
contextualizada. En este marco, las discusiones conceptuales, teóricas y
de método se conjugan con el análisis de casos prácticos, los cuales se
valoran con respecto a las tensiones y los desafíos vigentes. El Módulo
Evaluación incluye las especificidades del abordaje de la evaluación de las
políticas públicas. Enfatiza los fundamentos teóricos, presenta diversos
enfoques vigentes, analiza los organismos que los sustentan, y presenta
las implicaciones que tienen en las organizaciones y en el devenir de las
políticas públicas. Ya que es una etapa de especialización, se destaca por
su carga horaria y por la profundidad en la impartición de los contenidos.
Para favorecer la dinámica de cursado, la Maestría tiene previstos distintos
dispositivos pedagógicos. Éstos se dirigen al aumento en la efectividad de la
apropiación de los ejes teórico-prácticos (propuestos por el plan de estudios)
por parte de los maestrandos. De este modo, contribuye al incremento
del desempeño en el aprendizaje y facilita la consecución de los objetivos
previstos. Con esta perspectiva, se incluyen clases presenciales, actividades
en el campus virtual de la UNER, tutorías, actividades de investigación y
trabajo de tesis.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 45
Sobre el cuerpo docente
Como un beneficio de la cooperación con la Red INPAE, la Maestría contará con
un cuerpo docente de excelencia académica y con reconocimiento regional.
Muchos docentes extranjeros ya han asumido el compromiso de dictar los
seminarios, mientras que otros participarán en los órganos de la estructura
del programa.17 Así, colaborarán con la Directora de la Maestría (Lic. Cristina
Díaz), en el Comité Académico y en el Comité Científico Internacional Asesor.
Éste incluye representantes institucionales de la Red INPAE (de los nueve
miembros del Comité, siete pertenecen a esta red).
Asimismo, es necesario mencionar que, de los quince seminarios que la
Maestría tiene previstos, seis se dictarán por docentes que participan en calidad
de representantes de sus instituciones en la vida cotidiana de la Red (cinco
de ellos son extranjeros). Además de la solvencia que aporta la experiencia
internacional de los reconocidos profesores, esto garantizará una apertura a
experiencias valiosas de otros contextos, una ampliación de las perspectivas, un
aumento de la comparabilidad, y una mayor fluidez en la relación entre quienes
se ocupan de problemáticas comunes. Debe agregarse que se cuenta con cinco
docentes extranjeros en los seminarios.
Sabemos que un cuerpo docente de tales características no puede ser una
estructura rígida. Es común que mute a lo largo de los años según las prioridades
y los compromisos de los docentes, y de acuerdo con los cronogramas de la
propia institución. En ese sentido, se ha valorado la posibilidad de poseer un
plantel docente amplio en cuanto a trayectoria y a experiencia. Esto facilita
la rotación de profesores y promueve la presencia constante de académicos
singulares y ventajosos.
Es también en esta instancia donde se hace evidente que el trabajo
realizado por la Red INPAE18 es provechoso y se transforma en logros concretos
de gran importancia para el estudio de las políticas, para la formación y
para la profesionalización en el campo del monitoreo y la evaluación. Esto
impactará directamente en el desempeño de las instituciones miembros, de
sus integrantes (personal y colectivamente) y de múltiples organizaciones
públicas con las que se relacionan.
Conclusiones y retos futuros
La posibilidad de instalar otra instancia de posgrado en el marco de la FTSUNER
puede leerse como una oportunidad única para profundizar y ampliar
el desarrollo académico-institucional19 en los ámbitos de políticas públicas
17 La estructura organizativa interna de la Maestría se integra con un Director, un Comité Académico, un
Comité Científico Internacional Asesor, un Cuerpo Docente, tutores y personal técnico.
18 Se lleva a cabo con la colaboración de sus miembros a la luz de los Proyectos de Asistencia Técnica y a
través de convenios específicos de cooperación.
19 Éste ya se considera como una referencia regional.
46 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
y de las ciencias sociales en general. Desde la perspectiva de los egresados
de las licenciaturas de esta institución, es una nueva oferta que contribuye a
incrementar la calidad de su desempeño profesional al brindar capacitación
en áreas sensibles y de vacancia disciplinaria.
Sin embargo, si el posgrado se examina con base en las enseñanzas de
los propios enfoques evaluativos de las políticas públicas, debe reconocerse
que esas “ventanas de oportunidad” han sido generadas por la pre-existencia
de capacidades (como productos ya instalados o en proceso) en los actores
involucrados. Ellos poseyeron la capacidad de reconocer las posibilidades,
de apropiárselas y de generar las relaciones necesarias entre los problemas
a resolver y los actores relevantes (institucionales o personales) en esta área.
Hasta ahora, la Maestría está en proceso de evaluación para obtener el
reconocimiento y la acreditación de la autoridad competente. Es cierto que
la Maestría en Monitoreo y Evaluación de Políticas Públicas sigue la línea
trazada por veinte años de trayectoria, no obstante, deberá demostrar que
es capaz de aportar contenidos útiles e innovadores desde distintas aristas.
Lo hecho hubiera sido imposible, o muy distinto al menos, sin la Red INPAE.
Es importante resaltar que la continuidad de esa línea de cooperación, que se
ha revelado muy productiva, puede perturbarse por las actuales condiciones
macro. Entre estas dificultades, existe una restricción a la operación con
moneda extranjera en el país. Esta situación desafía a las administraciones
universitarias (regularmente tradicionales si, en efecto, existen) a encontrar
nuevas soluciones prácticas y excepciones en la normativa que no perjudiquen
los procesos auspiciosos emprendidos de internacionalización. A pesar
de que esto podría exceder las capacidades de la institución, este tipo de
conflictos han conseguido involucrarla y comprometerla. Recientemente,
se intensificó la vinculación con los docentes y con los graduados de las
maestrías españolas en evaluación. Éstos han propuesto la integración a
RELAC (Red de Seguimiento, Evaluación y Sistematización de América Latina
y el Caribe). Como ejercicio exploratorio conjunto sobre las compatibilidades
y como preparación de la presentación pública de la Maestría, se organizó
un Simposio sobre Evaluación de Políticas en el marco del Congreso de SAAP
desarrollado entre el 15 y el 18 de julio del 2013 en Paraná.
El nuevo posgrado intentará constituirse como un polo de discusión y
como un centro de referencia para la región en materia de perspectivas teóricas
y prácticas para la gestión de las políticas públicas. Se desea que los ámbitos
de utilidad e influencia sean la administración estatal/gubernamental y las
organizaciones de la sociedad civil. El público incluirá graduados recientes
e investigadores, entre otros. Se espera que el interés demostrado por los
actores extra-universitarios se sostenga y se plasme en apoyos materiales
y simbólicos concretos para que los nuevos gestores políticos y técnicos
se capaciten. Asimismo, se confía en que la diversidad de los asistentes y
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 47
de los docentes dotará a este centro de matices únicos y sobresalientes.
Algunas de estas características son inéditas en la experiencia de la Facultad;
deberá aprender a gestionarlas. Todo esto conllevará nuevos aprendizajes y
exigencias de innovación.
El personal involucrado busca que esta maestría logre constituirse en
un lugar de convocatoria, de reflexión y de debate. Esto se manifestará como
un desempeño destacado de los estudiantes. De modo general, se busca
conformar una “industria de conocimiento” especializada en las políticas
públicas; de manera específica, se pretende promover, dominar y trasmitir
los conocimientos más relevantes y más actuales acerca del proceso de
evaluación de las mismas. Como bien señala Gerardo Uña,20 se fomentará
que actúe como ámbito de difusión, como legitimadora de políticas, como
red de conocimiento y como soporte de la actividad política. En suma, se
impulsará que se convierta en un programa de vanguardia que atraiga las
miradas de los investigadores y de los tomadores de decisión. Estas nuevas
tensiones requerirán atención y una preparación amplia.
Es conocido, por experiencias pasadas, que la conformación de
instancias como éstas suponen el compromiso y el trabajo de distintas áreas
de la Facultad y de la Universidad. Mucha gente deberá colaborar: docentes,
alumnos, funcionarios políticos, personal administrativo y desarrolladores
de líneas de investigación transversales. Con esto, el programa consolidará
la formación en políticas públicas de las licenciaturas en Ciencia Política
y en Trabajo Social. Los graduados de la Maestría contarán con distintas
habilidades técnicas y herramientas analíticas y de gestión que posibilitarán
un mejoramiento de sus competencias. Podrán convertirse en constructores
de consensos, en generadores de soluciones, en identificadores de problemas
y en mediadores simbólicos. Incluso serán capaces de expandir la crítica
política y social: contribuirán a la prevención del anquilosamiento social a
través de su injerencia intelectual y práctica.21
En suma, el éxito necesitará que la prudencia y el empeño se conjuguen
con el rigor y la autocrítica. Próximamente, los resultados comenzarán a ser
visibles.
20 Garcé, A. y Uña, G. (comps.), Think tanks y políticas públicas en Latinoamérica, Buenos Aires, Prometeo
Libros, 2006.
21 Brunner, J., “¿Contribuye la investigación social a la toma de decisiones?”, conferencia dictada en el
seminario La investigación educacional latinoamericana de cara al año 2000, Punta de Tralca, Consejo
Latinoamericano de Ciencias Sociales-Comisión Educación y Sociedad, 1993.

La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 49
3Evaluación de políticas públicas y Gestión por
Resultados: el reto de las administraciones públicas
Violeta Pallavicini1
Introducción
En las décadas finales del siglo XX y durante el inicio del siglo XXI, se produjeron
transformaciones políticas, sociales y económicas que han permitido
devolver preeminencia a la evaluación dentro de la agenda académica de los
organismos internacionales y de las administraciones públicas. Actualmente,
este tema tiene una perspectiva más focalizada: la evaluación de las políticas
públicas. Concretamente, se refiere a la valoración de los resultados de las
mismas.
Entre las transformaciones políticas mencionadas, se puede señalar
que la ola democratizadora provocó una búsqueda de eficiencia en las
administraciones públicas, y una demanda creciente de políticas públicas
capaces de conseguir los resultados previstos y de promover la igualdad y
la inclusión. La eficacia ayuda a incrementar el grado de confianza (apoyo
o legitimidad) de los ciudadanos en su sistema político y favorece la
gobernabilidad. La pregunta es: ¿cómo alcanzar y comprobar esa eficacia? Es
ahí donde cobra importancia la labor de evaluación pero con una perspectiva
amplia. En ella, la visión tradicional de evaluación basada en criterios de
eficiencia debe integrarse con los nuevos criterios para las políticas públicas:
eficacia, pertinencia y efectividad. Con la democratización, también se
enfatizó la rendición de cuentas y la transparencia en la gestión pública.
De acuerdo con O’Donnell,2 existen dos tipos de rendición de cuentas:
horizontal y vertical. La primera hace referencia a las acciones desarrolladas
por agencias estatales que cuentan con la autoridad legal para imponer
sanciones ante “actos u omisiones de otros agentes o agencias del estado
1 Es doctora en Gobierno y Políticas Públicas por la Universidad de Costa Rica.
2 O´Donnell, G., “Acerca de varias accountabilities y sus relaciones”, en Peruzzotti, E. y Smulovitz, C. (eds.),
Controlando la política. Ciudadanos y medios en las nuevas democracias, Argentina, Temas, 2001.
50 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
que pueden, en principio o presuntamente, ser calificadas como ilícitas”.3 En
esta modalidad, se identifican dos tipos de instituciones. Por un lado, están
aquéllas orientadas a la fiscalización mutua entre los poderes del Estado
con base en el principio de pesos y contrapesos. Por otro lado, están las
agencias creadas específicamente para investigar y sancionar los actos de
corrupción y las omisiones de los representantes institucionales del Estado
en el ejercicio de su labor. La rendición de cuentas vertical considera los
medios que poseen los ciudadanos para exigir un buen desempeño a sus
gobernantes. Entre estas posibilidades, están el voto y las presiones social
y mediática. Asimismo, la democratización ha introducido un nuevo desafío
para la evaluación: la presencia de distintos actores responsables de
diferentes tipos de evaluación. También, ha obligado a dilatar la perspectiva
de la evaluación más allá de lo operativo; la ha convertido en una estrategia
para aumentar la “calidad de la democracia”.
Entre las transformaciones sociales, cabe resaltar la transición
desde “una sociedad de clases a una sociedad con multiplicidad de ejes
de desigualdad, que puede dar niveles más altos de riqueza para algunos,
pero también nuevos espacios de exclusión social”.4 Para responder a dicha
desigualdad, se han desarrollado políticas complejas con múltiples objetivos,
actores y fuentes de financiamiento (en ocasiones, internacional) que tienen
sus propias metodologías de evaluación.
Económicamente, el proceso de mundialización y el surgimiento de
nuevos actores de gobernanza mundial han afectado las capacidades de los
poderes públicos para formular y gestionar políticas públicas, y para brindar
respuestas a las demandas ciudadanas en el ámbito local. Estos cambios
y las modificaciones en el modelo de Estado (de una visión estado-céntrica
a una concepción más liberal) han provocado un segmento importante
del aumento del énfasis en la evaluación. Los planteamientos de la Nueva
Gerencia Pública han acompañado esta transformación.
En este artículo, se presenta un resumen de lo que será un texto más
elaborado sobre la relevancia que ha adquirido la evaluación de las políticas
públicas en el siglo XXI. En primer lugar, se expone un breve análisis del
concepto de evaluación, de sus diferentes tipos y de los criterios de
evaluación. En segundo lugar, se reflexiona sobre lo que significa hacer
evaluación de políticas públicas y sobre los retos que implica el desarrollo
de instrumentos para una evaluación basada en resultados. Posteriormente,
se añade una primera reflexión en torno a los desafíos que enfrentan las
3 O’Donnell, G., “Accountability horizontal”, La política. Política y derecho: ¿se oponen la democracia y el
constitucionalismo?, vol. 4, 1998, pp. 173-174. 4 Subirats, J., Los grandes procesos de cambio y transformación social. Algunos elementos de análisis, Intervida,
s.p.i., p. 11, http://www.intervida.org/media/pdf/1-Los%20grandes%20procesos%20de%20cambio%20
y%20transformacion%20social.pdf.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 51
administraciones públicas latinoamericanas debido a la introducción de una
cultura de evaluación por resultados. Se finaliza con un avance sobre los
retos que existen para la enseñanza esta nueva visión: evaluación de políticas
públicas con orientación a resultados.
Concepto de evaluación
En primer lugar, es importante distinguir entre el concepto de monitoreo y el
de evaluación. El monitoreo es un proceso continuo orientado a proporcionar
información a los gestores sobre el grado de avance de las actividades
relacionadas con la producción de un bien o de servicio público. El propósito
es identificar si es necesario introducir cambios en la programación.
Se realiza sobre la marcha de programas, proyectos, y sobre la gestión
institucional. Puede identificar la presencia de eventos imprevistos que
afecten al desarrollo de las acciones planificadas o a la disposición de los
insumos para realizarlas.
Por el contrario, la evaluación se realiza en momentos concretos con
el fin de obtener una “apreciación sistemática y objetiva de un proyecto,
programa o política en curso o concluido, de su diseño, su puesta en práctica
y sus resultados. El objetivo es determinar la pertinencia y el logro de los
objetivos, así como la eficiencia, la eficacia, el impacto y la sostenibilidad
para el desarrollo. Una evaluación deberá proporcionar información creíble
y útil, que permita incorporar las enseñanzas aprendidas en el proceso de
toma de decisiones”.5
Con base en las definiciones anteriores, se puede concluir que las
diferencias entre el monitoreo y la evaluación son las siguientes:
Cuadro 1. Diferencias entre monitoreo y evaluación
Monitoreo Evaluación
Informa sobre el avance en el
cumplimiento de los procesos, sobre los
productos y sobre los efectos de una
política, un programa, un proyecto o una
institución.
Informa sobre los efectos y los impactos
de una política, de un programa, de un
proyecto o de una institución. Explica lo
que se ha logrado y las razones que lo
propiciaron.
Sólo coteja lo obtenido contra lo
planificado.
Contempla los resultados esperados y los
no previstos.
5 Véase Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Glosario de los principales
términos sobre evaluación y gestión basada en resultados, Paris, OCDE, 2002.
52 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
Monitoreo Evaluación
No examina el nivel de compatibilidad
entre los objetivos de una intervención,
las demandas de los beneficiarios y las
necesidades del país (pertinencia).
Examina la pertinencia de las
intervenciones públicas. Determina
la congruencia entre los objetivos de
la intervención y las demandas de los
beneficiarios.
No analiza si existe una relación causal
entre el tipo de intervención y sus efectos.
Examina si existe una relación causal
entre la intervención y los efectos
obtenidos.
Se realiza continua y paralelamente a la
ejecución de los planes.
Se realiza en momentos específicos de la
intervención: ex ante, durante y ex post.
El agente que realiza el monitoreo es parte
de la organización.
Usualmente, el agente evaluador es
externo a la organización.
La información se utiliza para hacer
ajustes a lo planificado.
La información se usa para la rendición de
cuentas, para la retroalimentación sobre
los resultados y para la gestión estratégica
en general.
*Bonnefoy, J. y Armijo, M., Indicadores de desempeño en el sector público, Santiago de Chile, ILPES-CEPAL, 2005.
Tipos de Evaluación
Las evaluaciones pueden responder a diferentes propósitos. Éstos se
sintetizan a continuación siguiendo la clasificación de Bonnefoy y Armijo.6
A. Según el objeto de la evaluación, entendido como los ámbitos de
las intervenciones públicas. Es posible clasificarla de la siguiente
manera:
• Evaluación de políticas públicas: consiste en identificar y medir
los efectos propios de una acción pública. De acuerdo con
Subirats,7 implica preguntarse “si los grupos-objetivos (actores
cuyo comportamiento está incidiendo en las causas del problema)
modificaron su comportamiento (impacto) y si gracias a ello la
situación de los beneficiarios finales (población objetivo), que en
un principio se consideró problemática, mejoraron su condición
(resultados o efectos)”. Este tipo de evaluación está asociada en
la actualidad con la evaluación de resultados y será el foco de
atención de este artículo.
6 Bonnefoy, J. y Armijo, M., op. cit. 7 Subirats et al., Análisis y gestión de políticas públicas, Barcelona, Ariel, 2008.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 53
• Evaluación de programas públicos: se refiere a la evaluación
de intervenciones específicas como parte de la transformación
de una realidad social. La evaluación de un programa de
mantenimiento vial es un ejemplo.
• Evaluación de gestión y resultados de las entidades públicas:
está orientada hacia la evaluación de la gestión institucional y de
los resultados obtenidos por ella. El fin es mejorar sus procesos
y rendir cuentas a la ciudadanía sobre el uso de los recursos
públicos para el cumplimiento de los objetivos institucionales.
Este tipo de valoración está sustentada en indicadores de
desempeño asociados con procesos de planificación estratégica
o de cuadro de mando integral.
• Evaluación del desempeño individual: se refiere a la evaluación
de la calidad del trabajo de los funcionarios con respecto al
logro de los objetivos de su puesto, y a sus aportaciones para la
consecución de los objetivos institucionales.
B. Según los demandantes de la evaluación:
• Evaluación externa desarrollada por entes independientes de
la entidad. Puede ser elaborada por organismos internacionales
que han financiado un determinado proyecto, o por agencias
gubernamentales que tienen la función de evaluar iniciativas de
inversión pública.
• Evaluación interna generada por la propia entidad. Puede
acontecer por imposición de un organismo externo (v.g.
Ministerio o Secretaria de Planificación, Parlamento, Contraloría
o Tribunal de Cuentas) o por decisión propia. En el último caso,
se emplea como un instrumento de apoyo para la toma de
decisiones.8
C. Según la etapa de intervención, se identifican:
• Evaluación ex ante: se realiza antes de la implantación de
la acción gubernamental. Involucra estudios de diseño de
programas, estudios de pre-inversión y otros elementos
similares.
8 Bonnefoy, J. y Armijo, M., op. cit.
54 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
• Evaluación de procesos: se lleva a cabo durante el ejercicio de
la acción gubernamental. Entre otras cosas, se relaciona con el
uso de los recursos para el cumplimiento de los objetivos y con
el ajuste a la programación de la generación de los productos.
• Evaluación ex post: se implementa una vez que la intervención,
la acción gubernamental o la gestión de un determinado periodo
ha finalizado. Conlleva el análisis y el pronunciamiento de los
resultados inmediatos, intermedios y finales (impactos).
Criterios de Evaluación
Subirats ha identificado las siguientes líneas de evaluación:9
○ Pertinencia (objetivo o problema público): examina la coherencia
entre los objetivos de los distintos planes, la naturaleza, y las
distribuciones social, espacial y temporal del problema público que
dio origen a la política. Es un criterio que se ubica en el terreno
político. Trata de brindar respuesta a la siguiente pregunta: ¿se
hace lo correcto? En retrospectiva, se empeña en identificar si los
objetivos y la programación realizada para la ejecución de la acción
pública siguen siendo adecuados aun cuando haya cambiado el
entorno de la intervención.
○ Eficacia (verificación de la hipótesis causal): tiene relación con los
outcomes (efectos) de la intervención. Las evaluaciones con criterio de
eficacia buscan determinar si la acción de política propuesta (programa
concreto o conjunto de programas diseñados para atender una situación
pública problemática) ha ayudado a eliminar o a disminuir las causas
que están incidiendo en el problema público. La aplicación de este
criterio de evaluación puede mostrar que, a pesar de que se produzcan
actos administrativos (productos como la construcción de escuelas),
no se consiguen los resultados previstos. Este criterio responde a la
siguiente pregunta: ¿la intervención consigue los efectos esperados?
○ Efectividad (verificación de la hipótesis de intervención): indaga
la adecuación entre el deber ser (impacto previsto) y el ser (impacto
observado). Determina si se ha generado un cambio en la situación
que dio origen a la política. Dos circunstancias facilitan la aplicación
de este criterio:
• La intervención no tiene una base legal específica: los responsables
de la implementación tienen mayor discrecionalidad.
9 Subirats, J. et al., Análisis y gestión de políticas públicas, op. cit.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 55
• No se estableció previamente un mecanismo causal sobre el
problema público.
○ Eficiencia en la asignación de recursos (outcomes y recursos):
estudia la relación entre los recursos invertidos en la política y los
efectos obtenidos. Se busca encontrar respuesta a las siguientes
preguntas: ¿se hubieran alcanzado los mismos efectos con menos
recursos? y ¿se podría conseguir un mayor nivel de realización con
los mismos recursos?
Existen dos técnicas utilizadas para la aplicación de este criterio: análisis
costo-beneficio y análisis costo-utilidad.
○ Eficiencia productiva (productos y recursos): se ubica en la
dimensión de gestión operativa. Está orientada a examinar los
costos de los procesos administrativos (v.g. los costos de emisión y
de cobro de una multa).
Evaluación de políticas públicas orientadas hacia resultados
Para dar continuidad a la exposición, esta sección iniciará con la presentación
del concepto de Gestión por Resultados. Posteriormente, se relacionará con
la evaluación de políticas públicas.
Gestión para Resultados
Como antecedente de la Gestión por Resultados se puede identificar el cambio
de paradigma en la administración pública. Ésta tuvo un tránsito desde el
enfoque tradicional de la administración burocrática hasta la Nueva Gerencia
Pública. Esta última promueve la aplicación de principios y prácticas de la
gestión privada en la conducción de los asuntos públicos. Tiene diversos
postulados:
○ Debe existir un servicio civil de carrera que flexibilice los principios
de inamovilidad.
○ Los gobiernos deben establecer objetivos estratégicos y tener una
clara adjudicación de responsabilidades sobre la producción de los
resultados definidos.
○ La administración sólo debe tener discrecionalidad acerca de
la selección de la combinación óptima de insumos que permita
producir los resultados convenidos. Le corresponde al gobierno
definir las prioridades políticas que orientarán las acciones de la
administración pública.
56 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
Entre los autores representativos de este paradigma, se encuentran
Osborne y Gaebler.10 Con su obra, definieron múltiples estrategias para
aplicar los principios de la Nueva Gerencia Pública. Entre estos lineamientos
para el gobierno emprendedor, propusieron los siguientes:
○ Que la guía sea una misión.
○ Que haya una orientación hacia resultados.
○ Que exista capacidad de anticipación.
○ Que las funciones estén descentralizadas.
○ Que las actividades se dirijan al mercado.
○ Que se enfatice el servicio al cliente (el ciudadano).
En este contexto, muchos organismos internacionales11 definieron la
gestión por resultados como “un marco de referencia cuya función es facilitar
a las organizaciones públicas la dirección efectiva e integrada de su proceso
de creación de valor público (resultado) a fin de optimizarlo, asegurando la
máxima eficacia y eficiencia de su desempeño, la consecución de los objetivos
de gobierno y la mejora continua de sus instituciones”.12
El Banco Mundial y la OCDE añaden que “[l]a gestión basada en resultados
se centra en una clara noción de causalidad. La teoría es que diversos insumos
y actividades conducen lógicamente a órdenes mayores de resultados
(productos, efectos e impactos). La gestión basada en resultados les pide a
los gerentes que analicen de forma regular el grado en que sus actividades de
implementación y resultados tienen una probabilidad razonable de lograr los
resultados deseados y hacer ajustes continuos según sea necesario”.13
En el centro de la gestión para resultados se encuentra el concepto de
“cadena de valor (resultados)”. Ésta se relaciona con el concepto de causalidad
y con el supuesto de que los insumos y las actividades programadas de un
proceso conducen al logro de los resultados finales. En el siguiente gráfico
se resume esta idea.
10 Véase Osborne, D. y Gaebler, T., La Reinvención del gobierno: la influencia del espíritu empresarial en el sector
público, Barcelona, Paidós, 1994. 11 El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Centro Latinoamericano de Administración para el
Desarrollo (CLAD) son algunos de ellos.
12 BID y CLAD, Modelo Abierto de Gestión para Resultados en el Sector Público, Washington, D.C., BID, 2007.
Citado por García, R. y García, M., op. cit., pp. 5-6. 13 OCDE y Banco Mundial, Libro de consulta sobre buenas practicas recientemente identificadas de Gestión Por
Resultados en el Desarrollo, París, OCDE, 2005. Citado por García López, R y García Moreno, op. cit., p. 9.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 57
Gráfico 1. Cadena de Resultados (valor)
*García, R. y García, M., La gestión para resultados en el desarrollo, Avances y
desafíos en América Latina y el Caribe, Washington, BID, 2010, p. 9.
A continuación, se definen los componentes del Gráfico 1:
○ Insumo: lo constituyen los elementos necesarios para alcanzar
un producto (recursos financieros, humanos, materiales y legales
entre otros).
○ Actividad: es el conjunto de procesos necesarios para transformar
los insumos en productos.
○ Producto: son los bienes y los servicios que se brindan.
○ Efecto: son los cambios en la situación o en el comportamiento de
los beneficiarios de una política pública como consecuencia de los
bienes y servicios provistos por la intervención.
En este contexto, la política pública tiene un papel fundamental; debe
definir las acciones concretas necesarias para obtener los resultados que
propicien los cambios sociales previstos. Éstos, a su vez, deben promover
una mejor calidad de vida para los ciudadanos. Sin embargo, para que la
intervención facilite una gestión por resultados, cada una de las etapas
de la misma debe brindar los insumos necesarios para desarrollar la
siguiente etapa de la política pública. De acuerdo con Subirats,14 es preciso
que se obtengan ciertos productos en cada fase. Éstos son insumos para
la continuación de la intervención. Al final del proceso, cada momento
vinculado con el siguiente y el anterior producirá los resultados esperados.
El Gráfico 2 muestra esta relación:
14 Subirats, J. et al., Análisis y gestión de políticas públicas, op. cit.
58 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
Gráfico 2. Etapas y productos de una política pública
*Subirats, J. et al., Análisis y gestión de políticas públicas, op. cit.
Evaluación de políticas públicas con orientación a resultados
En la fase de evaluación, la aplicación de la gestión por resultados obliga a
reflexionar de nuevo sobre la metodología de evaluación en dos aspectos:
integralidad y orientación metodológica.
En relación con la integralidad, es necesario concebir la evaluación
como un elemento consustancial de la gestión de intervención y no como una
función separada de ella. Esto significa que es necesario pensar cómo y para
qué evaluaremos. Esta prospectiva debe ocurrir desde el momento en que se
planifiquen y programen las acciones de las políticas públicas.
Lo anterior plantea un primer reto: trascender de la enunciación de
acciones y metas hacia el planteamiento, en primer lugar, del qué y para qué
de la evaluación. Para enfrentar esto, Subirats15 invita a repensar las funciones
15 Subirats, J., “Catorce puntos esenciales sobre evaluación de políticas públicas con especial referencia al
caso de políticas sociales”, Ekonomiaz, vol. 60, 2005.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 59
que realizan las administraciones públicas en torno a las tareas de gestión
y de gobierno. Ambas están profundamente relacionadas pero obedecen a
lógicas distintas. Las tareas de gestión son de carácter más interno en las
organizaciones públicas. Están vinculadas directamente con la prestación
de los servicios institucionales definidos por ley constitutiva. En este nivel se
desarrollan las evaluaciones de desempeño institucional. En ellas, se emplean
criterios de evaluación sobre la eficiencia productiva. También pueden existir
acciones de gestión estratégica y de dirección estratégica institucional.
Las primeras tienen relación con elementos de cambio institucional. En las
segundas, se recurre en algunas ocasiones al uso de técnicas de cuadro de
mando integral y al análisis de cumplimiento de metas institucionales. Los
indicadores de desempeño se han desarrollado mayoritariamente en el área
de tareas de gestión. Este mismo ámbito es donde éstos se encuentran más
presentes tanto en las formulaciones presupuestarias como en la planificación.
En el campo de las tareas de gobierno “se juegan las grandes cuestiones
de la legitimación política y social”.16 Por lo tanto, es en esa instancia donde se
evalúan los efectos y el impacto de la política pública. En este terreno, también
se encuentran las labores operativas de gobierno como el control del gasto
y la fiscalización del uso de recursos públicos para evitar fraudes y actos de
corrupción. En este sentido, se desarrolla una evaluación formal de rendición
de cuentas sobre el uso de recursos públicos. También suceden labores de
gobierno estratégico; se evalúan la pertinencia y la eficacia de las políticas
públicas. Es importante mencionar que esta área es la más costosa y donde
existen menos estudios. El siguiente cuadro sintetiza los tipos de evaluación de
acuerdo con los ámbitos de actuación de las administraciones públicas.
Cuadro 2. Tipos de evaluación por ámbito de actuación de las
administraciones públicas
Ámbito de
Actuación
Orientación Operacional Estratégica
Gestión Tipos: Tipo:
Evaluación de desempeño Evaluación de gestión institucional
Evaluación de procesos
Evaluación de programas
Criterios: Criterios:
Eficiencia en la asignación de
recursos
Eficiencia
Eficiencia productiva Pertinencia
16 Ibidem, p. 22.
60 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
Ámbito de
Actuación
Orientación Operacional Estratégica
Gobierno Tipo: Tipo:
Rendición de cuentas
(fiscalización)
Evaluación de efectos e impactos
de las políticas públicas
Criterios: Criterios:
Eficiencia Pertinencia
Legalidad Eficacia
Sostenibilidad Efectividad
*Elaboración propia con base en Subirats, J., “Catorce puntos esenciales sobre evaluación
de políticas públicas con especial referencia al caso de políticas sociales”, op. cit.
La integralidad también se vincula con el uso de indicadores para la
concepción y la medición adecuadas del objeto que se desea evaluar. Existen
dos tipos de éstos. Unos están asociados con la cadena de valor; otros se
relacionan con las tareas estratégicas de gobierno. Los primeros permiten
obtener información sobre la generación de resultados de las políticas
públicas (efectos) y sobre la gestión institucional:
○ Indicadores de insumos (inputs): buscan medir la cantidad
necesaria de insumos para el desarrollo de un proceso. El número de
especialistas en rayos X, el número de docentes para la enseñanza
del inglés y el número de computadoras en los colegios públicos
son algunos ejemplos.
○ Indicadores de procesos o actividades: están relacionados con las
actividades requeridas para transformar los insumos en servicios
o en productos públicos. Como ejemplo, pueden mencionarse
las horas efectivas de clase y las horas efectivas de consulta de
médicos especialistas.
○ Indicadores de productos (outputs): se refieren a la cantidad
de productos o servicios entregados. Algunos ejemplos son los
kilómetros de carretera rehabilitados, la cantidad de becas de
estudio otorgadas y el número de personas que han conseguido
empleo por primera vez.
○ Indicadores de resultados finales (outcomes): esta categoría
incluye los resultados intermedios (insumos para el efecto final). Un
resultado intermedio “se refiere a los cambios en el comportamiento,
estado, actitud o certificación de los beneficiarios una vez que han
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 61
recibido los bienes y servicios de un programa o acción pública”.17
Un ejemplo es el porcentaje de estudiantes de colegios técnicos
que logran graduarse.18
Los indicadores acerca de las tareas estratégicas de gobierno son
los menos desarrollados. Esta situación se explica porque la valoración
de este ámbito implica evaluaciones de impacto. Éstas se realizan de
manera focalizada debido a sus altos costos. Es común que sólo se evalúen
determinadas políticas o algunos tramos de ellas que tienen un interés
especial a nivel político.
De lo expuesto previamente, es posible deducir la complejidad
metodológica que suponen el abordaje de los distintos tipos de evaluación
y, aún más, el desarrollo de una valoración integral de los productos
(resultados de política pública). Durante las últimas décadas del siglo XX y
lo que ha transcurrido del XXI, los países latinoamericanos han enfrentado
esta dificultad con el apoyo de organismos internacionales como el BID y
el Banco Mundial. Han fortalecido constantemente los sistemas nacionales
de evaluación. Colombia presentó una de las primeras experiencias con
el Sistema Nacional de Evaluación de Resultados de la Gestión Pública
(SINERGIA). Otros países siguieron este mismo camino. Por ejemplo, Costa
Rica lo hizo con el Sistema Nacional de Evaluación que tiene como institución
base al Ministerio de Planificación Nacional.
En la evaluación realizada por el BID en el año 2007 para analizar “la
capacidad institucional de los países de la región para implementar una
gestión pública basada en resultados”, es posible identificar que una de las
áreas de gestión que presenta mayores desafíos es el área de evaluación.
Esto se aprecia en el siguiente cuadro. En una escala del uno al cinco, donde
cinco es el nivel más alto, el promedio alcanzado en el área de Monitoreo y
Evaluación por los 25 países de América Latina evaluados fue un modesto
1.9. Los países que poseen un mayor desarrollo en la gestión por resultados
(Brasil, Chile, Colombia y México) obtuvieron una media de 3.5.
17 Bonnefoy, J. y Armijo, M., op. cit., p. 28. 18 A diferencia de los resultados intermedios, los resultados finales se refieren a los efectos obtenidos como
consecuencia de la intervención en términos de una mejoría de la calidad de vida de los beneficiarios. Un
ejemplo es el porcentaje de graduados de colegios técnicos que consiguen empleo posterior a su promoción.
62 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
Cuadro 3. Resultados de la evaluación de la capacidad institucional
de los países para implementar una Gestión para Resultados
en el Desarrollo (GpRD)
Pilar de la GpRD Promedio de
América Latina y el
Caribe
Nivel de desarrollo de
la GpRD
Alto Medio Bajo
Planificación para resultados 2.3 3.5 2.3 1.6
Presupuesto por resultados 1.4 3.1 1.3 0.5
Gestión financiera, auditoría y adquisiciones
2.5 4.0 2.5 1.5
Gestión de programas y proyectos 1.9 3.1 1.9 1.0
Monitoreo y evaluación 1.6 3.8 1.3 0.7
Índice de GpRD 1.9 3.5 1.9 1.1
*García, R. y García, M., op. cit., p. 21.
Desafíos de la evaluación hacia las administraciones públicas
A continuación, se muestran los principales desafíos que presenta una
evaluación de políticas públicas orientada a resultados:
a) Institucionalización de un sistema nacional de evaluación: el
desafío es determinar el modelo más propicio. ¿Debe integrar las
actividades de planificación-presupuestación-evaluación? ¿Debe
permitir armonizar metodologías entre los actores responsables?
¿Cuál debe ser el rango de la unidad responsable de la evaluación?
¿Debe estar adscrita al nivel de gobierno más alto?
b) Introducción de una cultura de políticas públicas y de gestión por
resultados en instituciones acostumbradas a la administración
pública tradicional. Este desafío parece ser, en la práctica, uno de
los más importantes. Se refiere al cambio en la forma de pensar
de funcionarios públicos. Requiere tiempo y múltiples estrategias.
c) Armonización de marcos legales a nivel nacional. Éste es un reto
especialmente importante para la utilización de los resultados de
la evaluación en la rendición de cuentas.
d) Determinación de una metodología para el desarrollo de una
evaluación integral. En este punto, se muestran mayores avances
en cuestiones asociadas con las tareas de gestión que con las
tareas estratégicas de gobierno. Estas últimas conllevan estudios
de evaluación de impacto para obtener retroalimentación y mejorar
las decisiones de política pública.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 63
e) Concordancia entre una gestión transversal y una evaluación integral.
La complejidad de las políticas públicas ha obligado a reflexionar
sobre la necesidad de fortalecer la gestión en red (intersectorial y
transversal). Ésta se contrapone a la gestión sectorial (o funcional
tradicional)19 que ha predominado en las administraciones públicas
latinoamericanas.
Desafíos para la docencia y para la investigación sobre
gestión pública
El desarrollo de una evaluación de políticas públicas basada en resultados
requiere un replanteamiento de la visión tradicional de la administración
pública (basada en la separación entre la política y la administración). De
este modo, es factible visualizar el objeto estudio como un elemento que se
desarrolla en un contexto político, en donde las relaciones Estado-sociedad
han creado nuevas formas de gobernanza. Esto, a su vez, ha generado
la necesidad de desarrollar competencias que permitan, a los futuros
profesionales en gestión pública, desempeñarse en un ambiente que integre
múltiples gobernanzas (desde el Estado, con el Estado y auto-gobernanza) y
una creciente demanda ciudadana de mayor eficacia en los resultados de las
intervenciones públicas.
Finalmente, se debe iniciar a contemplar la evaluación como algo
intrínseco de la gestión de políticas públicas. Es necesario considerarla en
cada una de las etapas que la comprenden; la visión de insumo-producto y
la tendencia hacia la medición del desempeño deben predominar. Bajo la
administración pública tradicional, se presumía que los objetivos públicos
no eran medibles. En la actualidad, se estima que deben ser verificables
para cumplir uno de sus requisitos fundamentales: rendir cuentas ante los
ciudadanos sobre las actuaciones públicas.
19 Esta vía no favorece el desarrollo de una gestión por resultados; en cambio, fortalece la visión fragmentada
de las actuaciones públicas.

La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 65
4Experiencias de Aprendizaje y Servicio en la formación de
futuros servidores públicos: la experiencia de la Escuela
de Gobierno y Gestión Pública de la Universidad de Chile1
Paulina Vergara Saavedra2
Juan Pablo Araya3
Cristian Pliscoff4
Resumen
El presente trabajo se enfoca en el análisis de los aprendizajes generados
entre los años 2010 y 2013 dentro de las actividades de Aprendizaje y Servicio
(AyS)5 que se han incorporado en los programas de formación para futuros
administradores públicos de la Escuela de Gobierno y Gestión Pública de la
Universidad de Chile (EGGP).6 La motivación es la necesidad de incrementar el
contacto entre el aula y la experiencia real mediante la vinculación con socios
comunitarios. A partir de la sistematización de estas experiencias, realizadas
en la EGGP del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, se
busca compartir los aprendizajes generados. El marco que originó este trabajo
fue un terremoto devastador (febrero del 2010) ocurrido en la zona central
chilena. Posteriormente, de forma más institucionalizada, estas actividades
se concentraron en colegios vulnerables de la Región Metropolitana. Este
artículo busca reflexionar sobre las debilidades y las fortalezas en el uso de
esta técnica pedagógica. Coloca el énfasis en el desarrollo de competencias
y de valores fundamentales para el servicio público profesional.
1 El artículo se realizó en colaboración con el Grupo de Investigación en Aprendizaje y Servicio de la Escuela
de Gobierno y Gestión Pública (EGGP) del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile.
2 Es Coordinadora de Asuntos Estudiantiles, Extensión y Comunicaciones de la EGGP en la Universidad de Chile.
3 Es Coordinador de la Unidad de Gestión de Innovación y de Apoyo Docente de la EGGP en la Universidad de Chile.
4 Es académico y ex-Director de la EGGP en la Universidad de Chile.
5 En inglés, se conoce como Service-Learning. 6 Se han abarcado tres generaciones distintas.
66 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
Aprendizaje y Servicio en la carrera de Administración
Pública de la Universidad de Chile: desde la solidaridad
en contexto de desastre al establecimiento de una
metodología experiencial
Actualmente, la formación de futuros servidores públicos se enfrenta
a nuevos desafíos: una ciudadanía mucho más activa, problemas más
complejos y dinámicos, y un servicio público en continua transformación.
Por ello, la enseñanza y la pedagogía en asuntos públicos están obligadas
a innovar constantemente en búsqueda de modalidades que respondan a
estos problemas. Chile no es ajeno a esta realidad ni al reto de contar con
profesionales instruidos para responder a este nuevo servicio público. La
Universidad de Chile se ha destacado en esta tarea.
De acuerdo al perfil de egreso, el Administrador Público de la Universidad
de Chile se “destaca por su vocación de servicio, su competencia y su
responsabilidad en el proceso de toma de decisiones políticas y estratégicas,
siendo un actor clave en la identificación y resolución de los problemas
públicos”.7 En este sentido, el servidor público de la Universidad de Chile
debe ser capaz de liderar “procesos de cambio desde su compromiso
social, sustentado en sólidos conocimientos, siendo proactivo y creativo en
la generación de alternativas que prioricen el bienestar de la ciudadanía,
interpretando los hechos sociales, políticos, económicos y/o culturales desde
la mirada de lo público para contribuir en la transformación de la realidad.
Junto con lo anterior, coordina esfuerzos y recursos que le permiten identificar
necesidades de política pública así como concretar las aspiraciones y
orientaciones de las mismas, inspirado en principios de equidad, tolerancia,
objetividad y transparencia”.8
¿Cómo debe orientarse el proceso de enseñanza-aprendizaje para
lograr este perfil de egreso? La literatura en pedagogía universitaria se dirige
a incentivar las metodologías experienciales debido al comportamiento
sobresaliente que arrojan en los indicadores de aprendizaje. Sin embargo,
¿cuál enfoque (challenges courses, simulación, etc.) es el más indicado para
formar profesionales líderes responsables, comprometidos, proactivos y
creativos? Según Andrew Furco,9 las investigaciones recientes muestran
evidencia consistente sobre las ventajas y el impacto positivo de la metodología
AyS en los resultados de los aprendizajes estudiantiles en todas las áreas de
su desarrollo: vocacional, cívica, personal, ética, académica y social.
7 Comisión de Modernización Curricular de la Carrera de Administración Pública, Entendiendo el nuevo Plan
de Formación de la Carrera de Administración Pública, Escuela de Gobierno y Gestión Pública del Instituto de
Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, 2011, mimeo. 8 Ibidem, p. 10. 9 Furco, A., “Service-Learning Balance Approach to Experiential Education”, en Introduction to ServiceLearning
Tool-kit, Washington, D.C., Corporation for National Service, 1996, pp. 9-17. Es un experto
internacional de la Universidad de Minnesotta.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 67
Bringle & Hatcher definen la metodología AyS como “(…) una experiencia
educacional en que los estudiantes (a) participan en una actividad de
servicio organizada que aborda las necesidades de la comunidad y (b)
reflexionan sobre la actividad de servicio de forma que obtengan un mayor
entendimiento de los contenidos del curso, una apreciación más amplia de
la disciplina y un sentido de la responsabilidad cívica fortalecido”.10 Por su
parte, María Nieves Tapia,11 ha señalado que la gran mayoría de las prácticas
de AyS en América Latina surgieron de experiencias solidarias que las
instituciones educativas realizaban y que fueron avanzando hacia iniciativas
pedagógicas más formales vinculadas con los objetivos de aprendizaje. Éste
es el caso de la EGGP, la primera experiencia solidaria dentro del curso de
Introducción al Estudio del Gobierno y la Gestión Pública. Se originó en la
campaña de la U x Chile (dentro de la Universidad de Chile) para auxiliar a
las comunidades afectadas por el terremoto y el maremoto de febrero del
2010. En el marco de dicho curso de primer año, a cargo de la profesora
Paulina Vergara, se diseñó una actividad de simulación del gobierno central
chileno llamada “microgobierno”. En ella, los estudiantes se organizaron en
equipos que simularon diversos ministerios (educación, desarrollo social,
etc.) para tratar de resolver problemas derivados del terremoto a través
del desarrollo de proyectos en alguna comuna de la Región Metropolitana.
Existió una condición: la ayuda debía entregarse con base en los contenidos
aprendidos en clase y con enfoque de servicio público en un contexto
democrático. Es decir, debía impulsarse de manera participativa y no como
una acción asistencialista. Esto se tradujo en un trabajo de colaboración
con la Municipalidad de la comuna de Buin (semirural y próxima a ciudad
de Santiago) para la aplicación de un censo en la localidad de Valdivia
de Paine (la más afectada por el terremoto en esta región). Asimismo, se
llevaron a cabo acciones de ayuda para la comunidad de acuerdo con el
diagnóstico que se obtuvo a partir del trabajo de campo. Con el tiempo y con
la colaboración de la municipalidad, de algunas ONG y de otras unidades
académicas de la universidad, los alumnos lograron entregar información
relevante al municipio gracias al censo,12 y proponer y construir una “casa
club” con el apoyo de los vecinos.
Esta primera experiencia fue muy semejante a una iniciativa solidaria.
No obstante, fue el comienzo de una sistematización de las actividades.
Paralelamente, ha contribuido al establecimiento de acciones más
consonantes con la metodología AyS. Análogamente, la segunda generación
de estudiantes del curso (2011) continúa con trabajo de campo en Valdivia
de Paine (Buin). Sin embargo, las actividades se han articulado y encauzado
10 Bringle, R., y Hatcher, J., “A Service-Learning Curriculum for Faculty”, en Michigan Journal of Community
Service-learning, vol. 2, núm. 1, 1995, p. 112. 11 Tapia, M., Aprendizaje y servicio solidario en el sistema educativo y las organizaciones juveniles, Buenos Aires,
Ciudad Nueva, 2006. p. 3.
12 La cobertura fue de más de 500 familias.
68 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
con más precisión hacia el programa académico del curso. Además, cuentan
con el apoyo formal de la Dirección EGGP. En este sentido, Cecchi13 ha
señalado que el servicio a la comunidad puede considerarse AyS sólo cuando
se cumplen ciertas características: está vinculado al proyecto educativo de
la institución, toda la comunidad educativa participa en el diseño, responde
a una demanda efectiva de la comunidad, y equilibra la satisfacción de la
necesidad con los objetivos de aprendizaje.
En el mismo año, la Red de Excelencia Docente (RED) de la Universidad
de Chile dio seguimiento al curso y entregó su asesoría para la pedagogía
universitaria. Con ello, se generaron los primeros esfuerzos por realizar
investigación en esta área por parte de la Dirección de la EGGP (Comisión
de Modernización Curricular). Del mismo modo, se presentó por primera
vez la experiencia en el Seminario Internacional de AyS Solidario
acontecido en Argentina durante agosto del 2011. Esto permitió generar
redes para mejorar la experiencia, frente un establecimiento formal de la
metodología.
Tras dos años de trabajo bien evaluado por los socios comunitarios,14
se decidió cambiar de comuna; se ha dado solución a la mayoría de los
problemas detectados donde es posible intervenir como Universidad. Así,
las actividades de AyS se incorporaron a las otras secciones del curso en los
años 2012 y 2013. Se desarrollaron en escuelas vulnerables de la Región
Metropolitana (Paine, y Santiago Centro).
La dirección de AyS se ha dirigido hacia el establecimiento formal
de la metodología dentro de la carrera de Administración Pública. Este
proceso se reforzó con la creación del proyecto Eje de Formación Ciudadana
para obtener asistencia técnica del profesor Andrew Furco y del Centro
Latinoamericano de Aprendizaje y Servicio Solidario (CLAYSS) en Argentina.
Además, la carrera de Administración Pública se incorporó a la Red Nacional
de Aprendizaje y Servicio (REASE) y se conformó el grupo de investigación
AyS para sistematizar las experiencias dentro del marco EGGP-INAP. Por su
parte, la Comisión de Modernización Curricular del programa mencionado
ha decidido incorporar esta metodología en otros cursos superiores del
nuevo plan de formación por competencias. El grupo de investigación en AyS
monitorea las actividades y los impactos en la formación de los estudiantes
de la EGGP.
13 Cecchi, N., “Aprendizaje Servicio en Educación Superior. La experiencia latinoamericana”, presentación
ofrecida en el Seminario Internacional Responsabilidad Social Universitaria: Aprendizaje Servicio, Caracas,
Centro Latinoamericano Aprendizaje Servicio Solidario, 2006, p. 8.
14 La valoración se obtuvo con base en entrevistas a socios comunitarios aplicadas en los años 2010 y
2012. Esto rindió una valoración muy favorable del trabajo realizado y del compromiso de los estudiantes.
Los socios comunitarios destacaron el profesionalismo de los alumnos y la calidad de la ayuda entregada.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 69
Fortalezas y desafíos del Aprendizaje y Servicio como
metodología para la formación de servidores públicos
Para Dewey,15 el aprendizaje y el conocimiento son fundamentalmente
sociales. Por esta razón, es factible concebir que sólo existan dentro de
una comunidad. En ésta se utilizan para resolver diversas problemáticas.
Aunado a esto, Dewey señaló que el esfuerzo de traer soluciones dentro de
la comunidad inevitablemente sugiere que la estructura democrática es el
mejor contexto para realizarlo. Los problemas sociales solamente pueden
solucionarse si los ciudadanos “privados”, pero relacionados socialmente, se
involucran activamente en la descripción de la naturaleza de los problemas
y en la proposición de respuestas. Con este marco, el modelo de aprendizaje
experiencial contribuye a formar ciudadanos proclives a la cooperación
y con la disposición de proveer bienes cívicos para otros integrantes de la
comunidad.
En el caso particular de Chile, la formación de servidores públicos ha
respondido a un modelo tradicional. Incluye clases expositivas a lo largo
de la vida estudiantil y, próximo al egreso, introduce algún tipo de práctica
profesional o investigación aplicada. Esta tendencia ha cambiado debido a
la búsqueda de modelos innovadores que respondan a las complejidades
propias de este siglo. Con relación a este tipo de formación, la carrera de
Ciencias Políticas y Administrativas (llamada actualmente Administración
Pública) se fundó en la Universidad de Chile durante la década de 1950 con
el objetivo de preparar científicamente a los funcionarios públicos.16 En aquel
tiempo, dicha universidad tenía carácter nacional. De acuerdo con Rizzo, a
partir de la dictadura y durante el período 1973-1990, Chile retrocedió en
materia de profesionalización de la gestión pública. Además, la Universidad
de Chile sufrió el cierre de sus sedes regionales y de algunas de sus carreras.
La licenciatura en Administración Pública reabrió en el año 1991. Sin
embargo, sucedió en un contexto muy distinto de aquel en que se originó. El
marco de su nueva aparición incluyó las reformas neoliberales que se llevaron
a cabo en dicho período y la reciente estructura de educación superior. Cabe
señalar que los modelos de formación para los asuntos públicos (en particular,
en lo referente a Administración Pública y a las especializaciones en políticas
públicas y gobierno) responden al modelo de liberalización de la educación
y a un fuerte enfoque económico para la resolución de problemas públicos.
Esto produjo que los programas sean muy diversos en la actualidad. Cada
institución posee una perspectiva particular e, incluso, los enfoques varían
dentro de las distintas unidades académicas de un mismo organismo.
15 Véase Dewey, J., Democracy and education, Nueva York, Dover Publications, 2004. 16 Véase Rizzo, N., La formación académica de los profesionales del Estado: la institucionalización de la Ciencia
Política y la Administración Pública en la Universidad de Chile. Entre la Economía y el Derecho (1954-1976),
Buenos Aires, Universidad de Buenos Aires, 2011.
70 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
Existen universidades públicas y privadas; algunas son laicas y otras
profesan algún credo. Entre las principales instituciones de educación
superior que instruyen futuros servidores públicos, se encuentran la
Universidad de Chile (pública), la Universidad de Concepción (privada y
tradicional), la Universidad de Santiago (pública) y la Universidad Central
(privada). En la Universidad de Chile, existen al menos tres unidades en que
se imparten especializaciones referidas a políticas públicas: la Facultad de
Economía y Negocios, la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, y el
Instituto de Asuntos Públicos. Sin embargo, la única unidad destinada a la
formación en pregrado de Administración Pública es la Escuela de Gobierno
y Gestión Pública del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de
Chile. Este programa lidera la instrucción de servidores públicos del país.17
La Universidad de Chile ha desarrollado en los últimos años una política de
modernización curricular y de promoción de la innovación docente para todas las
unidades que la componen. La carrera de Administración Pública fue una de las
primeras que se insertó en este proceso. De este modo, la EGGP ha implementado
algunas innovaciones en docencia universitaria: análisis de casos, reflexión con
base en problemas, pre-prácticas y simulaciones, entre otros. Algunas de las
iniciativas que han resultado relativamente exitosas son las simulaciones de la
Organización de Estados Americanos (OEA) y de las Naciones Unidas. A pesar de
que no se han asociado directamente a los cursos, sí son modelos de formación
que responden a criterios de docencia experiencial en torno a la evaluación y a la
negociación de áreas relativas a la política internacional. Además, se reconocen
con créditos homologables por algún taller de formación profesional. Estas
actividades han logrado un impacto positivo en la comunidad; despertaron el
interés de los estudiantes por participar. Las percibieron como una oportunidad
de experimentar y de desarrollar valores democráticos con base en la discusión
de asuntos de política internacional. El medio que se emplea es la simulación
de procesos diplomáticos, parlamentarios y políticos sobre las prioridades de la
agenda internacional. Así, los modelos de Naciones Unidas tienen como objetivo
que los estudiantes aprendan a debatir, a negociar y a dialogar mientras se
capacitan sobre la realidad política, cultural y económica de un país en particular.
Los alumnos evalúan y proponen soluciones para problemas y agendas propias
de los órganos y comités de los países miembros de la ONU.18
En suma, este modelo experiencial desarrolla habilidades como la
oratoria, la resolución de problemas y conflictos, la construcción de consensos
y cooperación, y la documentación para la evaluación y el diagnóstico de
políticas y problemas públicos. No obstante, sólo son ejercicios de simulacro
que no tienen un impacto directo en la realidad social.
17 Información oficial en sitio del Ministerio de Educación de Chile. Véase www.mifuturo.cl.
18 Información oficial sobre Modelo de Naciones Unidas. Véase: http://www.un.org/cyberschoolbus/
modelo_onu/faq.html.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 71
En este sentido, la decisión de integrar al AyS como una metodología
experiencial para el primer año de la carrera de Administración Pública (entre
toda la gama de alternativas) responde a que parece ser la más integral según
el impacto observable sobre la formación. Como lo destaca Furco,19 este
enfoque conlleva un notable equilibrio entre el beneficio social que se entrega
a la comunidad y el aprendizaje que logran los estudiantes en un contexto
real. Es decir, el énfasis no está sólo sobre el alumno como proveedor/receptor
de conocimientos, sino también en el beneficiario como sujeto activo de una
transformación social posible en un contexto definido. Por esta razón, la
metodología AyS es muy propicia para los cursos relacionados con asuntos
públicos, ya sea en términos de gestión o de política pública.
Los alumnos confrontan situaciones de la vida real, donde no sólo
ejercitan y tensan sus valores y sus principios cívicos. Además, se ocupan de
poner en marcha prácticas democráticas y de hacer flagrante su beneficio y
su impacto. Asimismo, los alumnos de la EGGP de las generaciones 2010,
2011 y 2012 que han participado en los focus groups de sistematización de
las experiencias AyS señalaron que “al verle la cara a las personas ya no
es impersonal el uso de los recursos, (…) para mí antes las personas eran
una cierta cantidad de recursos, un número, (…) [cada uno] ve la cara a la
persona, ve sus problemas, ve el entorno, las dificultades. Entonces uno toma
más conciencia de cómo ayudar a las personas (…)”.20 Lo anterior muestra
la conexión que logran los alumnos entre los problemas públicos a los que
se enfrentan, la utilidad de los contenidos teóricos que pueden implementar,
y la importancia de las vivencias particulares para resolver estos conflictos.
En ambos focus groups, los alumnos destacaron que se descubrieron a sí
mismos como agentes empáticos capaces de escuchar, de comprender
contextos complejos y de generar cambios a partir de los conocimientos y de
las experiencias adquiridas en el campo.
En términos vocacionales, los alumnos21 ponderaron al AyS como una
experiencia significativa y motivadora; cambió su forma de ver el curso. Ellos
creían que era “demasiado teórico”, sin embargo, consiguió ofrecerles una
visión práctica de la profesión. Uno de ellos comentó: “(…) quiero mantener
esta experiencia como un valor, (…) yo me pienso trabajando en el futuro
en el gobierno, yo quiero mantener todo lo que vivimos en ese momento.
Vimos muchas cosas en la parte social, las necesidades de la gente, cómo
organizar y hasta la parte de los recursos, yo creo que es súper necesario
para el futuro, yo creo que si lo mantengo, la vocación va a continuar”.22
19 Furco, A., op. cit., p.10. 20 Comisión de Modernización Curricular de la Carrera de Administración Pública, op. cit. 21 Idem; Comisión de Modernización Curricular de la Carrera de Administración Pública, Transcripción y
Análisis del Focus Group Generación 2012, Santiago de Chile, Escuela de Gobierno y Gestión Pública del
Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, 2013, mimeo. 22 Comisión de Modernización Curricular de la Carrera de Administración Pública, Transcripción y Análisis del
Focus Group Generación 2010, op. cit.
72 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
Sobre este ámbito del aprendizaje, los alumnos aseguraron, en la mayoría
de los casos, que lograron entender y apreciar de qué se trata la carrera
y su importancia en la resolución de los problemas públicos. Sumado al
aprendizaje vocacional, también se destacó una enseñanza relativa a la ética
y a la responsabilidad propia de la profesión. Los alumnos no sólo asumieron
un compromiso con su proyecto en el campo, además comprendieron
distintas dimensiones que les competen. Éstas son el compromiso con las
mejoras que deben implementar en sus proyectos, la responsabilidad sobre
la calidad y la eficiencia de las acciones que emprenden, y el conocimiento
acerca del límite de sus capacidades y de la pericia necesaria para responder
correctamente a las demandas de la población, entre otros.
Por parte del equipo docente de la EGGP, la valoración del impacto
que genera este tipo de metodología ha llevado a múltiples profesores a
interesarse y a capacitarse en ella para enriquecer sus cursos. En palabras
de Thomas Griggs (profesor y administrador público),23 establecer un curso
bajo la metodología AyS implica “(…) una instancia valiosa en términos del
aprendizaje que lograron los alumnos”. Para este profesor, el impacto positivo
se evidencia en que “[l]a evaluación del curso demostró que los alumnos
fueron capaces de internalizar adecuadamente la estructura orgánica de la
Administración Pública Chilena, identificando las funciones más importantes
que cada organismo desempeña. (…) los alumnos valoraron estas actividades
como una metodología docente innovadora, más ágil y dinámica que otras,
despertando un interés especial por las actividades del curso. La alta
asistencia a clases y a las actividades en terreno son un indicador de ello”.24
Sumado a lo anterior, Griggs ha advertido un conjunto de otros
beneficios (asociados a la aplicación de esta metodología) que mejoran
la formación de los futuros servidores públicos: “(…) el AyS se muestra
como una metodología que permite reforzar, tal vez más que cualquier
otra metodología de enseñanza, la adquisición de ciertos valores propios
de la función pública y que permite configurar una ética de la función
pública, toda vez que los alumnos se relacionan directamente con los
receptores del servicio público, advirtiendo directamente los beneficios
que genera la acción estatal en ciertos grupos de la sociedad. El AyS
permite reforzar la vocación de servicio público que debe existir entre
los funcionarios públicos, pues entiende a la función pública como una
actividad puesta al servicio de la sociedad, y especialmente, al servicio de
quienes más necesitan del Estado”.25
23 La información proviene de un extracto de la columna de opinión para el blog de la OEA sobre educación
en valores y prácticas democráticas. Véase blogeducacionydemocracia.blogspot.com.
24 Griggs, T., Reflexiones Aprendizaje-Servicio EGGP 2012, Santiago de Chile, Escuela de Gobierno y Gestión
Pública del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, 2012, mimeo. 25 Idem.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 73
A partir de la opinión del equipo docente y de los alumnos que
participaron en los focus groups de los años 2011 y 2012, se puede asegurar
que la experiencia de la EGGP comprobó lo postulado por Furco: el AyS no
sólo implica un desarrollo académico de los estudiantes, también impulsa las
dimensiones ética, cívica, vocacional y social de su formación. Asimismo, se
han observado beneficios en términos de gestión y de desarrollo personal de
los alumnos. El profesor Griggs señaló, de acuerdo con su experiencia docente
en el área, que el AyS “permite reforzar entre los alumnos los beneficios de
trabajo en equipo y la necesidad de mantener relaciones armónicas para el
logro de sus objetivos”.26 Incluso, algunos estudiantes en los focus groups
subrayaron que la actividad les permitió convivir y simpatizar con el resto
de los asistentes a pesar de las diferencias socioeconómicas y curriculares
iniciales: “(…) algunos vienen de un liceo comercial, tenía otros compañeros
que venían de colegios particulares de otro estrato socioeconómico, diferente
al mío. Entonces ver la convergencia en todos estos aspectos, que no sólo se
traducen en temas de conocimiento académico, sino en la formación, de cómo
tú ves los problemas sociales, otros puntos de vista, las responsabilidades
que asumes en ese rol público (…), se pueden rescatar todas las habilidades
de cada uno de esos lados, (…) cada uno tiene una habilidad que se puede
complementar con la otra”.27
Este último punto no es un tema menor en un contexto de búsqueda
de aulas diversas e inclusivas. La realidad educacional chilena conlleva una
fuerte segmentación de las clases sociales en los niveles de educación básica
y media. Los niveles de calidad de la educación pública, privada y semiprivada
son muy heterogéneos en el primer año. Sin embargo, uno de los
resultados inesperados del AyS ha sido la homogeneización de las habilidades
y competencias de los alumnos con distintos orígenes socioeconómicos. Otra
consecuencia afortunada fue la creación de espacios de confluencia para las
distintas experiencias de vida de estos estudiantes.
A pesar de los éxitos y de los resultados positivos obtenidos, es
importante considerar que esta metodología no está exenta de ciertas
dificultades o amenazas. Es necesario tenerlas en cuenta y resolverlas para
que el establecimiento del AyS resulte provechoso. En la opinión del equipo
docente de la materia de Introducción al Estudio del Gobierno y la Gestión
Pública y particularmente del profesor Griggs, “[u]na amenaza que enfrenta
el AyS en la formación universitaria, es que puede ser adoptada como una
receta fácil, carente de contenido, para alcanzar mejores resultados del
aprendizaje y para posicionar a la universidad en el contexto social en que
se desenvuelve”.28 Este tema es recurrente cuando se enfrentan críticas o se
26 Idem. 27 Comisión de Modernización Curricular de la Carrera de Administración Pública, Transcripción y Análisis del
Focus Group Generación 2010, op. cit. 28 Griggs, T., op. cit.
74 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
contemplan los desafíos del AyS. Es preciso establecer claramente que no
se trata de un servicio comunitario ni de un voluntariado donde el foco es el
servicio social que se entrega; tampoco se trata de una práctica profesional,
de un internado ni de un mero trabajo de campo. El equilibrio entre estos
ángulos es esencial para esta metodología.
A propósito, los alumnos de la primera experiencia (2010), de corte
más bien solidario y experimental, advirtieron una menor presencia de
conocimientos teóricos en la sección del curso que implementó AyS, frente a
los segmentos que mantuvieron el programa tradicional. Por el contrario, la
generación posterior, en la que se estableció AyS de manera menos intensa
en términos de trabajo de campo y más profunda en el ámbito teórico, los
alumnos subrayaron las necesidades de intensificar las experiencias fuera
del aula y de conjugar mejor la práctica con la teoría. Esto representa un
claro desafío para los programas y para la planificación de los cursos que
buscan orientarse hacia el AyS.
Para los socios comunitarios, que un equipo docente comprometido evalúe,
asesore y monitoree a los alumnos se concibe como una garantía; confían
en que se procura la aplicación práctica de un cuerpo teórico consistente.
Para los alumnos, es importante la claridad sobre las evaluaciones y sobre
el monitoreo a los que deben responder. Es muy importante que cuenten
con apoyo institucional: conocimiento de los criterios de evaluación, de los
objetivos, del tiempo estipulado y de los recursos asignados para lograr sus
metas.29 Como explica el profesor Griggs, “esta metodología es compleja y
requiere de importantes recursos, los docentes deben contar con capacitación
permanentemente respecto de las metodologías de enseñanza como las
de evaluación, debe existir una planificación adecuada de las actividades
a realizar, de manera que el trabajo en terreno se ajuste a las necesidades
de la o las asignaturas y al mismo tiempo responda a las necesidades y
expectativas de la comunidad”.30 Es necesario insistir sobre el hecho de que
los estándares de calidad del AyS para la medición de los objetivos logrados
difieren de aquéllos aplicados a las metodologías tradicionales; los primeros
son más complejos y exigentes que los segundos. Debe recordarse que la
evaluación de los socios comunitarios también es un aspecto relevante.
De vuelta a las consideraciones prácticas de la metodología, el equipo
docente y los alumnos deben organizarse en torno a diversas estrategias
de intervención. Requieren considerar las expectativas, las limitaciones y los
elementos exógenos inevitables: el clima, los recursos, las consideraciones
29 En el caso de Administración Pública de la Universidad de Chile, los alumnos de primer año cuentan con
una Guía de Buenas Prácticas, con un cronograma y con pautas para la entrega de informes de avances.
Cada sección del curso introductorio está a cargo de un docente y de un equipo de tres colaboradores
académicos. Se ha establecido un manual docente de AyS con los hitos del curso, con la conformación de
los equipos, con las responsabilidades según cargos, etc.
30 Griggs, T., op. cit..
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 75
políticas y culturales, etc. Éstos pueden tornarse insuperables o muy
difíciles de enfrentar pese a los esfuerzos que se desplieguen. Frente a estas
situaciones, deben plantearse algunas preguntas. ¿Cómo debe evaluarse
el trabajo de los alumnos en estos casos? ¿Qué tipos de contención y de
apoyo deben generarse sin mermar la autonomía que deben desarrollar los
estudiantes? ¿Hasta qué punto deben ajustarse las actividades y los criterios
de evaluación? ¿Cuándo debe abandonarse un terreno que puede tornarse
peligroso no sólo para el proyecto sino para los estudiantes? Éstas son
algunas de las interrogantes que el equipo docente debe encarar en este
tipo de modelos. En otras modalidades experienciales (simulaciones o en
el Aprendizaje basado en Problemas), los imprevistos son más fáciles de
resolver y asumir. En ellas, no se atienden problemas sociales necesariamente
ni existe un trabajo directo con personas. Debido a las responsabilidades y
a las dificultades añadidas que deben resolverse, el AyS supone un fuerte
compromiso y un rigor intenso de parte de las instituciones que desean
implementarlo.
Consideraciones finales
De acuerdo con Imperial,31 existen siete principios comunes en la
literatura sobre AyS que deben estar presentes para que las experiencias den
buenos resultados. La experiencia adquirida en la EGGP también muestra
que estos principios pueden aplicarse a cualquier curso relacionado con
administración y políticas públicas:
a) Deben existir conexiones explícitas entre los objetivos del curso y
las actividades de AyS.
b) Uno de los puntos críticos en el cumplimiento de los objetivos es
asegurar la reflexión sobre lo experimentado en el curso dentro y
fuera del aula.
c) Es necesario que los alumnos diseñen las formas en que realizarán
las actividades de servicio; esto puede aumentar su nivel de
motivación.
d) Es necesario el apoyo de la facultad de profesores para alcanzar el
éxito en las actividades de AyS.
e) La presencia de impactos perceptibles es importante al momento
de generar alianzas con los socios comunitarios (patrocinadores).
31 Véase Imperial, M. et al., “Incorporating Service Learning into Public Affairs Programs: Lessons from the
Literature”, Journal of Public Affairs Education, vol. 13, núm. 2, 2008, pp. 243–264.
76 La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes
f) Es primordial que los estudiantes puedan ver la asociación entre los
resultados prácticos y los objetivos del curso.
g) Es importante retroalimentar el trabajo de los participantes;
esto ayuda a que todos saquen el máximo provecho de las
actividades.
Dentro de los factores críticos para la aplicación de la pedagogía de
AyS en el contexto latinoamericano, se debería considerar “(…) el grado
de capacitación y motivación de los docentes, la decisión política de las
máximas autoridades, y el establecimiento de redes y alianzas con socios
claves y fuera de la institución”.32 En la realidad chilena particularmente y a
propósito de la participación de la REASE, se ha observado la importancia
de sintonizar la implementación del AyS con respecto a la cultura y a
los principios organizacionales de cada universidad. Como se mencionó
anteriormente, las instituciones y estructuras educativas privadas y públicas
chilenas son muy diversas. Del mismo modo, los principios y valores de éstas
son diferentes; por lo tanto, la implementación de AyS (capaz de promover
la convivencia y de homogeneizar las competencias) podría traer grandes
beneficios en términos curriculares y de inclusión social. No obstante, habrá
aspectos formativos que, en la práctica, obtengan mayor énfasis que otros.
Esto influirá directamente en el apoyo político-institucional que se recibirá
y en el tipo de alianzas y redes a las que se podrá acceder.
La Universidad de Chile se declara laica, republicana y con un fuerte
compromiso con la solución de los problemas de la nación. En términos
estructurales, las facultades y las unidades académicas gozan de gran
autonomía para tomar las decisiones que la afectan directamente. Con ello,
la Universidad se encuentra en un proceso de modernización curricular por
competencias. La EGGP particularmente ha definido que la intencionalidad
de los aprendizajes debe tener una visión democrática, y respetuosa de la
institucionalidad pública y de la ciudadanía. Como consecuencia, se recomienda
que los socios comunitarios sean fundamentalmente instituciones públicas. Se
entiende que las labores de los administradores públicos de la Universidad
de Chile, según el perfil de egreso, están orientadas hacia la promoción del
bien común a través de la resolución de problemas públicos. Para ello, el
mandato de las políticas públicas se interpreta y se traduce en acciones que
responden a demandas ciudadanas. Todo lo anterior debe llevarse a cabo con
espíritu crítico y desde una perspectiva pluralista. El respeto a la diversidad y
el compromiso con el desarrollo del país son fundamentales.
32 Tapia, M., Aprendizaje y servicio solidario en el sistema educativo y las organizaciones juveniles, Buenos Aires,
Ciudad Nueva, 2006, p. 19.
La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 77
Se recomienda que se consideren estos puntos institucionalmente
cuando se evalúe o se pondere este tipo de metodología frente a otras (como
las simulaciones, la resolución de casos con base en problemas, etc.). Es
indispensable valorar el impacto que tendrá en cuanto a los objetivos prácticos
y teóricos planteados para el curso. La incorporación de la metodología a las
cátedras es un tema cardinal. Existen muchos asuntos de debe abordarse
para ejecutar satisfactoriamente el AyS: ¿cuál será el cuerpo docente o la
unidad responsable de la implementación y de la obtención de resultados?;
¿qué tipo de socios comunitarios serán los indicados para desarrollar las
actividades?; ¿qué criterios se definirán para trabajar en conjunto?; ¿cuáles
serán los límites de estas alianzas?; y ¿con qué recursos se contará para
colaborar con los socios comunitarios según el curso involucrado y la
institución académica a la que pertenezca?
Desde el punto de vista de los socios comunitarios, las definiciones
anteriores se relacionan con los tipos de necesidades que se pueden abordar,
con las vías que se utilizarán para hacerlo, con el nivel de involucramiento
de los actores y con el tipo de recursos que se movilizarán para generar el
servicio. En el caso de la EGGP, se determinó durante el primer año que se
fomentaría el Sistema de Información para el Plan de Desarrollo Comunal de la
comuna de Buin, de modo que los datos recabados por los alumnos sirvieran a
la Municipalidad. Al mismo tiempo, se trabajó directamente con la comunidad
desde el año 2010 hasta el 2011. Entre los años 2012 y 2013, se capacitó a los
equipos docentes y directivos de escuelas vulnerables en la metodología AyS
dentro de la comuna de Paine. Para ello, se realizó una postulación a un fondo de
Cooperación Horizontal del área Educación en Prácticas y Valores Democráticos
de la OEA. Esto permitió contar con la asesoría y con el apoyo del CLAYSS en
Argentina y del profesor Andrew Furco. Ellos visitaron las escuelas de Paine y
participaron en la capacitación. A corto plazo, esto ha significado mejorar la
relación con los socios comunitarios, pues comprenden y comparten la visión
de la metodología de trabajo. A mediano plazo, implicará que las comunidades
puedan desarrollar AyS independientemente de la presencia de la Universidad
en la localidad. Por su parte, la unidad académica se beneficiará no sólo por la
sociedad con organismos y personas experimentadas, sino por la facilitación de
un terreno donde las posibilidades de intervención son más significativas en la
medida que todos los actores involucrados entienden los medios y los objetivos
de las acciones emprendidas. De igual modo, la instalación de capacidades
permite que la ayuda se desplace entre las localidades sin que esto signifique
un “abandono” del socio comunitario.
En este sentido, la clave parece ser una articulación clara, responsable y
precisa de los objetivos particulares tanto del Aprendizaje como del Servicio.
De este modo, la retroalimentación entre ambos ámbitos garantizará una
respuesta adecuada para los problemas de las comunidades y una alta
calidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje para los alumnos.

La evaluación de políticas públicas en América Latina: métodos y propuestas docentes 79
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